La oposición tomó el control político en el Parlamento

La oposición tomó el control político en el Parlamento
Por primera vez, en más de seis años, obtuvo el quórum propio y se quedó con la mayoría de las comisiones de la Cámara baja. También condicionó la votación de las autoridades legislativas
Se avecinan tiempos difíciles al kirchnerismo. Ayer, por primera vez en seis años de hegemonía K, la oposición alcanzó quórum propio con más de 129 legisladores en el Congreso nacional y obligó a los oficialistas a bajar al recinto de la Cámara de Diputados y prestar juramento.

Eso no fue todo. Por la noche, la Cámara baja aprobó una moción del legislador radical Oscar Aguad para que en la sesión se vote a las autoridades del cuerpo y a la nueva conformación de las comisiones. El oficialismo se opuso, pero perdió la votación. Así quedó establecido que 20 comisiones quedaron en manos del Frente para la Victoria, y 25 en las de la oposición.

El acuerdo implicó la integración proporcional en 41 de las 45 comisiones permanentes en el orden de 17 para la oposición y 14 para el oficialismo y sus aliados; y en las 4 comisiones restantes (Presupuesto y Hacienda; Asuntos Constitucionales; Juicio Político; y Peticiones, Poderes y Reglamento) en una distribución de la mitad más uno de sus integrantes para la oposición, pero con presidencias de los oficialistas.

Por decisión de los bloques no kirchneristas, la presidencia de la Cámara seguirá estando a cargo del jujeño Eduardo Fellner. En tanto, el radical bonaerense Ricardo Alfonsín fue designado como vicepresidente primero del cuerpo, mientras que en la vicepresidencia segunda de la Cámara fue electa la kirchnerista mendocina Patricia Fadel, y en la vicepresidencia tercera quedó vacante a raíz de la falta de acuerdo para nominar un legislador en ese puesto.

También se acordó de pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo 9 de diciembre, a las 15, para definir los nombres de los diputados que conformarán cada una de las referidas comisiones.

El debate, que se reanudó dos horas después de la jura tras un cuarto intermedio, tuvo varios momentos ásperos, y no faltaron los cuestionamientos a la constitucionalidad en que la oposición forzó la interpretación del reglamento para aprobar en una sola votación todo el paquete, pese al reclamo de los kirchneristas.

El jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi, se quejó: "Hubiese sido más prolijo haber elegido a simple pluralidad de sufragios al presidente y a los vicepresidentes del cuerpo, y después plantear una moción para plantear la integración y la conformación de las comisiones".

"El rejuntado contra el resto, ésta es la discusión política que estamos dando en la Argentina", añadió.

La situación que se registró anoche puso de manifiesto la nueva relación de fuerzas que existe en el escenario político nacional, donde el oficialismo ya no tendrá mayoría propia. El kirchnerismo ha utilizado sus seis años de hegemonía para usar al Congreso como una mera escribanía: la única excepción fue la resolución 125, que le significó un duro cachetazo. En cambio, la situación que se vivió ayer hizo recordar lo sucedido en el año 2001 con el gobierno de Fernando De la Rúa cuando, después de perder las elecciones de 2001, perdió la mayoría legislativa y ello derivó, sumado al escándalo por el presunto pago de coimas, en una crisis de gobernabilidad. Algo similar le ocurrió a Raúl Alfonsín en 1987.

Obligados a jurar

Ayer, la oposición mostró su poder de fuego. Mientras el kirchnerismo se negaba a bajar al recinto, la peronista disidente Graciela Camaño subió al lugar del presidente de la Cámara y convocó a la diputada del PRO Lidia Satragno (Pinky) para que encabece la sesión en la que juraron los nuevos diputados. Pinky la dio por inaugurada y recién entonces, y en un ambiente caldeado, los oficialistas no tuvieron otra chance más que ingresar.

La jura estaba prevista para las 17, pero la sesión tuvo quórum cerca de las 18 y sin los diputados K. El retraso se debió a las arduas negociaciones que mantenían kirchneristas y opositores sobre la distribución de poder en el nuevo Parlamento. El oficialismo negaba un acuerdo que la oposición aseguraba que se había alcanzado y por eso no bajaba al recinto. Los cortocircuitos se habrían producido por la intransigencia de Néstor Kirchner.

Ayer juraron los legisladores cuyo mandato comienza formalmente el 10 de diciembre y culmina a fines de 2013. La sesión de ayer fue al sólo efecto de la jura y la definición de las autoridades de la Cámara y la composición de las comisiones para el próximo período.

El listado de los diputados con mandato hasta 2013 incluye, entre otros, al ex presidente Néstor Kirchner; la titular de la Coalición Cívica, Lilita Carrió; la ex vicejefa de Gobierno porteño Gabriela Michetti; el diputado Francisco De Narváez (que renueva su mandato); el ex gobernador bonaerense Felipe Solá; Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente Raúl, y Margarita Stolbizer.

Después de que Pinky dio inicio a la sesión y ordenó el izamiento de la bandera, pidió la palabra Oscar Aguad para solicitar que la conductora siguiera presidiendo la sesión, algo que luego se aprobó y estaba previsto. Continuó sin incidentes, aunque en medio de gritos desde la tribuna, para los que Pinky pidió en reiteradas veces "silencio".

El nuevo panorama político

El kirchnerismo comprobó ayer, cinco meses después del traspié electoral, la pérdida de poder en un Congreso nacional que durante seis años fue el brazo ejecutor de las políticas encarnadas por el matrimonio Kirchner.

Dos síntomas marcaron en la Cámara de Diputados que la derrota electoral sufrida por el oficialismo el 28 de junio, mas allá de la inoperancia posterior de la oposición, no fue una pesadilla: el antikirchnerismo no sólo obtuvo quórum propio después de varios años, sino que obligó a los diputados del gobierno, con Néstor Kirchner presente, a negociar, y después hizo pesar su mayoría para designar autoridades y conformación de comisiones.

Sin embargo, la ofensiva opositora encontró la audacia de la que careció desde el 28 de junio hasta la fecha, en una dirigente peronista como Graciela Camaño. La ex ministra de Trabajo, cuando el oficialismo no bajaba al recinto, se hizo cargo de la sesión y llevó adelante el primer triunfo opositor desde que Kirchner asumió la presidencia en 2003.

La picardía de la dirigente duhaldista fue largamente aplaudida por Elisa Carrió, Francisco De Narváez, Felipe Solá, Oscar Aguad y Gabriela Michetti, entre otros.

Luego sobrevino la cesión por parte del oficialismo de las vicepresidencias primera y tercera, además de la presidencia de algunos comisiones que supuestamente eran innegociables, así como la proporcionalidad en la integración de las comisiones.

Detrás de esa "comprensión", habría estado el contacto permanente de Cristina Fernández con su esposo. La mandataria avizoró una dura derrota como el rechazo a la resolución 125 si el oficialismo mantenía su intransigencia, y debió suspender su asistencia a la ceremonia de jura, entre otros, de su esposo. Por ello, habría ordenado, primero, bajar al recinto y después negociar, como finalmente ocurrió.

Una movilización sin fervor y con ausencias

Sin el fervor habitual y con notables ausencias, militantes kirchneristas se congregaron ayer en la plaza Congreso. Los manifestantes comenzaron a confluir en las inmediaciones del Palacio Legislativo pasadas las 15 y, entre murgas, batucadas y pirotecnia, hicieron más amena una larga espera que se extendió hasta cerca de las 18.30, cuando Kirchner juró como legislador hasta 2013.

"Néstor va a volver con la JP", decían los afiches con los que la juventud partidaria empapeló las cercanías del Congreso, en un anticipo de la tónica que tendrá la estrategia kirchnerista para los próximos dos años. Además de los miembros de la Juventud Peronista, se hicieron presentes los militantes de La Cámpora -que encabeza Máximo, el hijo del matrimonio Kirchner-, los referentes Luis D’Elía y Emilio Pérsico, y numerosas columnas movilizadas por intendentes bonaerenses peronistas como Mario Ishii (José C. Paz), Darío Díaz Pérez (Lanús), Alejandro Granados (Ezeiza), Julio Pereyra (Florencio Varela), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Hugo Curto (Tres de Febrero).

Sin embargo, fue llamativa la ausencia de representantes de varios de los gremios fuertes que acompañan al kirchnerismo como el de los Camioneros, la Uocra o la UOM, así como tampoco

hubo banderas que revelaran el respaldo de gobernadores afines a la gestión oficialista.

Las voces

"Ustedes tienen que entender que los proyectos que voy a llevar adelante son los proyectos del Ejecutivo nacional Néstor Kirchner

"Hoy (por ayer) es un día histórico. Creo que más que retenciones es un plan agropecuario nacional el que tenemos que empezar a trabajar. Hay mucho compromiso en la oposición para resolver los

problemas de los argentinos" Alfredo de Angeli

"Lo importante es que los partidos políticos estén junto a la gente. Hasta ahora al Poder Ejecutivo le ha costado mucho comprender que la coyuntura no es la misma que antes del 28 de junio. El Gobierno ni tiene en su agenda la inseguridad. Hay descontrol y falta de control". Margarita Stolbizer

"Este Congreso va a ser totalmente distinto. Nosotros luchamos por la democratización de la democracia, de la Justicia, de los partidos políticos, de los sindicatos, de la vida política nacional y para volver a instalar en la Argentina la ética pública". Fernando "Pino" Solanas

"Queremos volver a unas formas que se fueron de cause, para que haya más institucionalidad y reglas de juego que den paz y tranquilidad al pueblo argentino. La Argentina necesita una oposición firme y tenemos una oportunidad enorme". Gabriela Michetti

"Son muy necesarios los mecanismos de diálogo. No se puede resolver nada en el marco de la confrontación y la crispación. Es absolutamente indispensable el diálogo. Aquí y en cualquier

parte del mundo". Ricardo Alfonsín

"Néstor Kirchner, probablemente en 2011, sea nuevamente presidente de la mano de sectores trabajadores y humildes. Más allá del accionar masivo de los medios de comunicación del poder económico, el pueblo sabe reconocer y respetar". Luis D’Elía

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