La oposición tilda de clientelista el plan oficial para crear empleo

Claudio Lozando, de Proyecto Sur, juzgó que por los resultados, las cifras destinadas por el Gobierno a políticas sociales desde el 2003, desnudan el "fracaso" de la óptica gubernamental.
Diputados de la oposición criticaron fuertemente ayer el plan oficial para crear 100 mil empleos, al afirmar que "aumentará el clientelismo" y denunciar que para el Gobierno "no es una prioridad" erradicar la pobreza.

El diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur) consideró que en la Argentina "no hay problema de recursos sino de prioridades" para solucionar el flagelo de la pobreza que, según sus estudios, afecta más de 14 millones de personas.

Con críticas a las políticas sociales del Gobierno, Lozano señaló que mientras se destinan 41.000 millones de pesos para subsidios, con 7 mil millones de pesos se podrían universalizar las asignaciones familiares para eliminar el hambre.

Este diputado, junto a la Central de Trabajadores Argentina (CTA), fue el creador del proyecto que busca que las asignaciones familiares por hijo sean el eje para comenzar a erradicar la pobreza de la Argentina.

Lozano destacó que la presidenta Cristina Kirchner reconoció que el kirchnerismo destinó 41.000 millones de pesos a políticas sociales desde 2003, cuando ese monto está establecido en el Presupuesto 2009 sólo para subsidios. "La Presidenta ratificó el criterio de que ha fracasado de focalización en la política social, agregándole recursos al viejo plan Manos a la Obra", dijo Lozano.

Asimismo, señaló que cuando anunció el plan de empleos, Cristina Fernández de Kirchner postergó la decisión de universalizar las asignaciones familiares, "colocándolas en el terreno de la falta de recursos" reconociendo a la vez que "los recursos están".

"Nos dijo que durante todo el período kirchnerista se invirtieron 41 mil millones de pesos en política social, mientras que esa misma cifra es la que contiene el Presupuesto 2009 en regímenes promocionales y subsidios a las principales empresas del país".

Por ello, consideró que "no es un problema de recursos, es un problema de prioridades. Está claro que se puede impulsar la universalización de las asignaciones familiares", aseguró.

En tanto, el diputado electo por Unión PRO, Eduardo Amadeo, advirtió que el programa social "será un nuevo fracaso que ha de malgastar los exiguos recursos públicos y aumentará el clientelismo".

Sostuvo que "es simplemente imposible instalar, capacitar y generar trabajo social sustentable en esas cantidades y evitar que los beneficiarios sean seleccionados por punteros, como ha sucedido hasta ahora".

"La historia social del mundo está plagada de frustraciones en este tipo de aventuras", remató Amadeo, especialista en políticas sociales.

Por ello, indicó que con 9.000 millones de pesos se podría brindar un ingreso básico a 350.000 familias, asociado a educación y salud, mejorando sustancialmente las condiciones de vida de un millón y medio de personas.

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