La oposición tiende puentes para posibles alianzas

Los dirigentes entienden, hoy por hoy, que el oficialismo se impondrá en los comicios, pero se preparan para pelear por las bancas en juego.
Ni las vacaciones ni los nueve meses que restan hasta los comicios de senadores y diputados nacionales de octubre aletargan los contactos entre las distintas expresiones políticas de la oposición, en el armado de sus opciones electorales. Pero las dificultades para encauzar a todos en una misma expresión son un escollo muy difícil de superar.

La irrupción de nuevos actores sociales (como la dirigencia del sector rural) y la dinámica de movilizaciones durante 2008 por distintos motivos (como fueron la defensa del patrimonio histórico cultural y la independencia del Poder Judicial) modificaron la mecánica tradicional de búsqueda de consensos y generaron nuevas expectativas en el arco enfrentado al alperovichismo para este año.

Si en algo coinciden la oposición y la Casa de Gobierno, hoy por hoy, es en considerar la próxima votación como la piedra angular para medir las expectativas en 2011. Pocos dudan hoy de que el oficialismo se alzará con una nueva victoria en las urnas (los propios opositores lo reconocen, pero nunca públicamente); del mismo modo, se admite en general que la diferencia puede llegar a ser la menor de los últimos comicios.

Una de las muchas tradiciones en la democracia norteamericana identifica a las elecciones de mitad de mandato (como serán las de este octubre) con la prueba de la confianza ciudadana en sus líderes y el posicionamiento de referentes pensando en lo que ocurrirá en las presidenciales y de gobernador de dentro de dos años. De allí que lo que se decida ahora esté influyendo en el futuro.

Amplio espectro

El abanico de oferta electoral que se está diseñando, con un alto nivel de definición pese al tiempo que resta, permite identificar distintas estrategias y sus conductores. Así, hay cuatro grupos claramente establecidos, aunque las relaciones entre ellos que pueden llegar a modificar el espectro actual (ver “Siete..”): núcleos duros de partidos que, desde la derecha y la izquierda, han anticipado que no aceptarán alianzas, y hay sectores frentistas de centro derecha y de centro izquierda que, si bien los contactos principales se orientan a cada identidad, no descarta abarcar distintos pensamientos en una misma lista.

Hombre eje

Un nombre resalta como eje de la mayoría de los armados. Las acciones y los movimientos del ex vicegobernador Fernando Juri son seguidos con atención por propios y extraños. Su base de sustentación social es el Movimiento Productivo Argentino (MPA), de Eduardo Duhalde, mientras que en la formalidad política se avanza en la conformación de una Federación de Partidos Provinciales de cuño justicialista: Cruzada Peronista (presidida por Enrique Romero); Movimiento Popular 3 Banderas (Alejandro Sangenis) y Lealtad Peronista (Fernando Juri Debo, aunque con cierta distancia).

“La decisión es competir desde afuera del Partido Justicialista, que es un templo de fariseos. No vamos a permitir que nos roben en la interna, sino que pretendemos recuperar la identidad frentista olvidada, porque necesitamos toda la materia gris disponible, venga de donde venga. Lo único innegociable es que Juri sea el primer candidato a senador, porque es la bisagra de esta estructura”, aseveró Romero.

Nexos nacionales

Los contactos que potencia el ex presidente de la Legislatura exceden el territorio provincial. Aparte de su excelente relación con Duhalde, logró un acercamiento con pesos pesados del PRO (conformado por Recrear y por el macrismo) como Esteban Bullrich y José Torello, para formalizar el respaldo a su propuesta desde la Capital Federal.

El titular local de Recrear, Ernesto Padilla, admitió la cercanía del partido con Juri. “La indicación es que, si vamos a trabajar con el peronismo disidente en Tucumán, lo hagamos con Juri. Pero, en aras de vencer al oficialismo, todas las propuestas deben estar abiertas para recuperar la calidad institucional”, explicó.

En la provincia, Recrear integra oficialmente la apuesta protagonizada por la centro derecha, el Proyecto Tucumán, donde confluyen también el ex vicegobernador Raúl Topa (su Movimiento Independiente está desactivado), el Partido Autónomo de José Costanzo y el legislador Esteban Jerez. Todos ellos saludaron en noviembre la apertura de una delegación del MPA en Tucumán, con el objetivo de desarrollar proyectos (no tiene habilitación como partido político). “No sabemos el real poderío de cada estructura. A partir de febrero resolveremos cómo vamos a trabajar y en abril deberemos tener definidos los cuadros políticos responsables”, añadió Padilla.

En su propuesta, el ex legislador abrió el juego a la centro izquierda que está organizándose alrededor de la UCR y del Partido Socialista. “Las ideologías deben ceder en alguna medida ante los intereses superiores, cada una desde el espacio que representa, priorizando las coincidencias”, aseveró.

Puertas abiertas

El convite de Padilla es compartido por el cointerventor de la UCR, Federico Romano Norri: “no hay tanta división entre centro izquierda y centro derecha si decidimos confluir por un Tucumán mejor; soy partidario de conversar con todos los partidos de raíz democrática y considero que nadie que integre este polo de diálogo puede tener problemas en hacerlo con el jurismo o con el Proyecto Tucumán, pero todavía no se concretó”.

El dirigente aclaró que rechaza una mera alianza electoral y que apuesta a un proyecto a largo plazo para ser Gobierno. Con esa idea tuvo acercamientos con la Democracia Cristiana que conduce José Páez, con el ARI de Sandra Manzone y con la Coalición Cívica (sumó firmemente a Héctor Monayer). Desde este último sector se incorporaría a la apuesta electoral el ex diputado nacional José Ricardo Falú, según confirmó Romano Norri. “Va a estar incorporado en esta estructura opositora desde este espacio y a partir de su identidad partidaria”, puntualizó.

El cointerventor radical admitió que la integración del frente podría concluir cuando el partido ya esté normalizado, pero destacó que no se puede esperar a esa instancia para avanzar con los contactos. Uno de los nexos con Juri sería el legislador José Cano, miembro de la mesa partidaria nacional, quien habló recientemente con el vicepresidente Julio Cobos sobre el futuro político.

Desde el socialismo, Rodolfo Succar se distanció de la opinión del ex legislador de la UCR. “Vemos muy difícil un frente ideológico amplio, porque el contenido programático es lo que define. El jurismo no está en nuestros planes, porque no guarda relación con la idea nacional sobre el progresismo en la Argentina. Hay que tenerlo en cuenta; si no, no sirve para nada, porque no se puede gobernar si no se tiene un firme programa. Este perfil debe estar definido con claridad y con reglas de juego en un espacio confiable que les dé a todos el mismo protagonismo y no afecte la identidad de cada fuerza”, señaló.

El ex legislador remarcó que es un requisito clave que los pactos tengan continuidad en el tiempo, pero siempre priorizando la discusión programática, que le da sustento y fuerza al proyecto, y tras reclamar que no se impulsen nombres propios en este momento. “No hay que poner el carro adelante del caballo”, añadió.

Los nuevos exponentes

Los dirigentes del campo se convirtieron en figuras apetecidas por los partidos políticos a partir del conflicto de 2008. Los contactos están centrados con el jurismo y en la UCR. El principal inconveniente es que entre los sectores del campo no hay una única identidad. Los políticos aguardan que identifiquen a los referentes para dialogar.

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