La oposición da por terminado el diálogo con Maduro

La oposición da por terminado el diálogo con Maduro

Rechazó una oferta de los mediadores para descongelar el proceso.  Y reclama otra forma de negociación.

La oposición venezolana dio un portazo y consideró terminado el actual intento de diálogo con el régimen chavista. Fue al rechazar hoy la propuesta del Vaticano y la Unasur para descongelar el proceso iniciado el 30 de octubre por considerar que no garantiza el “retorno a la democracia”. La alianza opositora abogó por una nueva negociación y más protestas en demanda de elecciones.

“El experimento de diálogo que se desarrolló en Venezuela del 30 de octubre al 6 de diciembre de 2016 (con el auspicio del Vaticano y la Unasur) es un capítulo cerrado que no se volverá a abrir. El incumplimiento oficial dinamitó ese experimento”, aseguró la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), en un documento que difundió ayer.

La coalición opositora consideró necesario “elaborar otro texto”, en el que las organizaciones políticas y la sociedad civil plantee a la comunidad internacional “sus demandas y propuestas para la restitución del hilo constitucional en Venezuela y el retorno de la democracia”. La oposición acusa al gobierno chavista de haber instaurado una “dictadura”, al “romper el hilo constitucional” cuando el poder electoral -al que acusa de servir al oficialismo- suspendió el pasado 20 de octubre un referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro.

Para retomar la negociación, aclara la MUD, se debe cumplir con las demandas de “atención a las víctimas de la crisis humanitaria”, respeto al Parlamento -de mayoría opositora-, liberación de opositores presos y un “cronograma electoral” concertado. Para la oposición, el chavismo incumplió todas estas demandas acordadas en el proceso.

La decisión de la alianza opositora de 30 partidos es un duro golpe a la posibilidad de solucionar por la vía del diálogo los graves problemas del país y pone en el freezer por el momento cualquier posibilidad de reflotar las conversaciones trabadas desde el mes pasado.

La MUD dio respuesta al proyecto de 21 puntos presentado la semana pasada por los facilitadores del diálogo. El proyecto fue rechazado por la mayoría de los partidos de la alianza, que consideran que solo busca la permanencia del presidente Maduro en el poder, sin atender la crisis económica y política. Uno de los principales puntos planteaba fijar las elecciones de gobernadores, que debieron realizarse el año pasado y fueron suspendidas, a pesar de ser exigidas por la Constitución.

En la víspera, el presidente Nicolás Maduro había expresado en la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Punta Cana, su confianza en que el diálogo concluiría “más temprano que tarde” con acuerdos que ayudarán al fortalecimiento de la democracia, la paz y la estabilidad en Venezuela.

La MUDreiteró que la satisfacción de cuatro demandas planteadas en una carta del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin (crisis humanitaria, respeto a la Asamblea Nacional, liberación de políticos presos y un cronograma electoral) configuran la base de cualquier negociación política futura.

El pedido del cardenal Parolín -la mano derecha del Papa Francisco en el Vaticano- fue respondido en forma grosera por el dos del régimen, Diosdado Cabello, quien lo acusó de interferir en los asuntos internos del país, subrayando que Caracas no hablaba de los problemas de pedofilia en la Iglesia.

Ahora, los opositores acordaron formular un nuevo proceso de negociaciones con un diferente formato, del que no precisaron aún detalles. Pero esa nueva etapa será en verdad harto difícil, ante el hecho de que el gobierno ha recortado todos los poderes y facultades que corresponden legalmente a la oposición. Por otro lado, el proceso de diálogo fallido, y el dato concreto de que sólo ha servido al gobierno para estirar plazos y sofocar todo intento de revocatorio al mandato del presidente, sumió a la alianza en una feroz interna, que acabó por debilitarla.

Los desacuerdos y la muerte virtual del diálogo habían provocado la renuncia a seguir en el proceso del enviado de El Vaticano, Claudio María Celli. Fuentes citadas por la agencia EFE dijeron que los partidos continúan evaluando, sin embargo, la propuesta presentada el pasado viernes por la Unasur y el nuncio de la Santa Sede, Aldo Giordano, para la formulación de un nuevo proceso que, si se cumple, sería “otra cosa.

Fuente: agencias

Coment� la nota