La oposición teme que haya una ley "a la medida" de los Kirchner

Se cree que con las internas abiertas el Gobierno podría controlar el PJ
Desconfiados de las verdaderas intenciones del kirchnerismo, en la oposición nadie abriga demasiadas esperanzas positivas con respecto al anunciado proyecto oficialista de reforma política, que ingresaría en el Senado en los próximos días.

Dirigentes de la UCR, Unión Pro y la Coalición Cívica criticaron con similar dureza la iniciativa kirchnerista, que comenzó a cobrar forma luego de las elecciones del 28 de junio último, al calor de las reuniones que sostuvo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, con distintos referentes del arco opositor.

A pesar de que cada uno de ellos trabaja por ahora en un proyecto propio, la oposición cree que la iniciativa oficialista se hará "a la medida de los deseos" de Néstor Kirchner, tanto para controlar el PJ como para poder retornar al poder formal en diciembre de 2011.

"Va a ser una reforma pour la galerie con la que nos quieren entretener para volver a engañarnos", afirmó ayer la titular de Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió. La diputada electa afirmó que las internas abiertas, obligatorias y simultáneas y la estricta regulación del financiamiento privado, dos de las bases del proyecto oficial, "son iniciativas para discutir, pero que pueden ser modificadas en seis meses, cuando cambie la composición del Parlamento".

Intereses personales

El titular del bloque de diputados de la UCR, Oscar Aguad (UCR-Córdoba), fue igual de terminante. "No tengo dudas: si se quiere hacer ahora una reforma política, esto está relacionado con los intereses personales de Néstor Kirchner", afirmó el diputado a LA NACION. Para el dirigente radical, "se trata de una nueva cortina de humo de Kirchner para garantizarse el poder del PJ y quedar posicionado para 2011".

El legislador afirmó que hay que ir a un sistema "con menos partidos políticos, pero que sean más duraderos y no meros sellos de goma". El principal temor, afirmó Aguad, "es que si se va a un sistema de financiamiento público el Gobierno de turno tendrá ventajas en el manejo de los fondos".

Desde Unión Pro, Francisco de Narváez, Mauricio Macri y Felipe Solá unificaron posturas en torno a un proyecto común, a través de sus diputados y dirigentes de confianza. Christian Gribaudo (Pro-Buenos Aires), uno de los participantes de esas reuniones, se quejó de los tiempos en los que el Poder Ejecutivo pretende tener aprobada la norma. "Una reforma política en serio no se hace en un mes", afirmó el diputado macrista, para quien "es evidente la intención de Kirchner de controlar el PJ a través de las internas, en las que dispondrá del aparato y del financiamiento oficial", dijo.

Los opositores desconfían también de otros puntos de la reforma que interesan al oficialismo, como la intención de dividir las internas en regiones, propuesta durante las reuniones con Randazzo y el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, por el justicialismo puntano.

A pesar de las críticas en común, los opositores no consensuaron hasta el momento un proyecto unificador. Sí creen necesario reflotar el foro para la reforma política, creado a mediados del año último por dirigentes de distintos partidos con el objetivo de "transparentar los procesos electorales".

Pocos creen que el proyecto kirchnerista logre satisfacer esa expectativa compartida.

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