La oposición teme que Chávez avance sobre la educación

"Como estudiante venezolano te diría que esta ley es la base fundamental de todo el proceso revolucionario. De la forma en que te eduques será de la forma en que actuarás", dice Abraham Aparicio, 28 años, gorra con estrella roja adelante, miembro destacado de la juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela, y así muestra la importancia del proyecto de ley que acaba de ser aprobado en primera instancia por la Asamblea Nacional y que provocó la crítica de la oposición, que acusa al chavismo de intentar imponer con ella su ideología en el sistema educativo.
La ley de reforma educativa la presentó Hugo Chávez en 2001 y fue trabada por la oposición. A pesar de esto, ayer aseguraban que el proyecto no lo conocían ni los diputados que la acababan de votar. Todo indica que el 15 de agosto, finalmente, se sancionará.

Las críticas centrales del proyecto apuntan a varios aspectos. Uno de ellos es que el Estado asignará los cupos para las universidades privadas y públicas."Hay que aclarar -explica Aparicio- que antes del gobierno del presidente Chávez toda la educación era paga en cualquier nivel e incluso en los establecimientos públicos. Antes, los cupos universitarios eran asignados con criterios discriminatorios y no permitía el acceso a todos a los claustros. El nuevo criterio es vocacional, el estudiante estudiará lo que quiera sin importar sus recursos económicos".

Pero la gran crítica es que la nueva ley da más atribuciones al gobierno. La diputada Pastora Medina dijo ayer que es "un golpe de Estado al país" porque limita la capacidad de los docentes y la entrega del sistema educativo al gobierno. Medina se refiere a que las misiones educativas -las estructuras sociales creadas por el chavismo para masificar la educación- con esta ley se incorporan a la estructura formal educativa.

Aparicio fue parte de una de esas misiones: la misión Robinson, encargada de alfabetizar. Creada en 2003 como una estructura paralela a la escolar, las cifras oficiales indican que sólo en el primer año aprendieron a leer en ellas más de un millón y medio de venezolanos. Después surgieron misiones para que los nuevos alfabetizados hagan la primaria y ya están en funcionamiento las que permiten el acceso a las universidades.

La gran pelea de hoy en Venezuela -el intento del gobierno de Chávez para controlar el contenido en los medios de comunicación- también se mete en la reforma educativa. Aunque ayer la presidenta de la Asamblea Nacional, la diputada Cilia Flores, aseguró que la ley contra delitos mediáticos no será tratada, el artículo 11 es el señalado por varios como un avance sobre la libertad de prensa. En el proyecto de ley -al que tuvo acceso Clarín- se lee que los medios de comunicación cualquiera sea su formato están obligados a conceder espacios a los contenidos educativos. "Esto no quiere decir que deberán ceder el control de los contenidos al gobierno sino que deberán aportar contenidos educativos acordes a los valores venezolanos", explica Aparicio.

-¿Y cuáles son esos valores?

-Los de igualdad, de inclusión, los solidarios.

-Dicen que esta reforma impondrá la doctrina bolivariana...

-Son los ideales de Bolivar y los robinsonianos, los de Simón Rodríguez, el mentor de Bolivar (que utilizaba el seudónimo de Robinson). El decía que la sociedad americana debía construir su propio sistema educativo. Y eso hacemos: o lo inventamos o lo erramos, pero lo hacemos.

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