La oposición sostiene que el PJ tiene miedo.

Cinco parlamentarios hablan de “mordaza”. Los referentes enfrentados al PE exigieron más sesiones, como respuesta al anuncio de que, por los comicios de octubre, se resentirá la actividad parlamentaria.
Bastó que el oficialismo develara su intención de evitar que el clima electoral se cuele en el recinto de sesiones para que los cinco legisladores de la oposición alzaran voces de protesta. “En el segundo semestre decaerá el ritmo; en un año político los períodos de manifestaciones generales suelen ser usados como tribuna por algunos candidatos”, adelantó el lunes el presidente del bloque oficialista Tucumán Crece, Roque Alvarez. Ayer, los parlamentarios enfrentados con el Gobierno hablaron de censura y hasta tildaron de absurdo el planteo del alperovichista.

“Son altamente desacertadas sus declaraciones; la Legislatura es el cuerpo político por excelencia de la Provincia. Ahí es donde los distintos sectores de la sociedad pueden expresarse. Esto no es más que una maniobra para silenciar a la oposición”, bramó Ricardo Bussi (FR). El ex senador recordó que, si bien a nivel nacional todo año electoral limita las convocatorias a sesión, en el Congreso nunca se silencia a los que piensan distinto. “Puede justificarse en el Congreso porque hay legisladores de distintos puntos del país que deben viajar varias horas, pero acá no. Tucumán necesita debate, leyes e instituciones que funcionen”, añadió.

Su hermano, Luis José Bussi, consideró que es una señal de temor del oficialismo. “Tienen 44 de los 49 legisladores; que les tengan miedo a cinco opositores es insólito. Quizás teman que les pase lo de Catamarca, aunque eso les ocurrirá sin necesidad de cerrar la Legislatura”, ironizó. Además, reclamó más acción legislativa. “Es una excusa inválida para eludir sus responsabilidades. Es un absurdo”, criticó.

Esteban Jerez (bloque Alberdi) no tiene dudas de que se trata de una mordaza. “Qué otro ámbito puede ser mejor para el debate político que el Poder Legislativo. Lo que demuestran es miedo a que, a través del debate en sesión se desnuden las verdaderas atrocidades que están sucediendo en Tucumán. La verdad es que flaco favor le hacen a la democracia con estas actitudes”, reflexionó.

El radical José Cano tiene una visión similar. “El Parlamento es un órgano político. No nos podemos callar la boca, y esto no tiene nada que ver con lo electoral. Esta Legislatura debe acelerar el ritmo de trabajo, no disminuirlo. Le pediría que reflexionen y que dejen de sancionar leyes escandalosas que convalidan negocios. No es posible que a la agenda parlamentaria la marque el gobernador”, dijo.

Para Osvaldo Cirnigliaro “es escandaloso que, además de cobrar por debajo de la mesa, también se nieguen a trabajar”. “Tucumán no puede seguir soportando la existencia de un sistema de remuneraciones clandestinas, como los gastos de bloque. He pedido a los poderes públicos que esclarezcan este tenebroso asunto, y la única respuesta del oficialismo es una propuesta de reducir las sesiones legislativas para evitar que se conviertan en tribunas políticas. No soy candidato a nada, y por lo tanto voy a exigir a la Legislatura que se reúna para tratar la crisis económica, los aumentos de tarifas, la desocupación, la inseguridad, los aumentos de sueldos a jubilados, policías y docentes, y el blanqueo de los sueldos. Hay que dar la cara, aceptando y enmendando los errores cometidos”, denunció el referente del Partido Laborista.

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