La oposición, de Reutemann a Cobos

Por Fernando Laborda

Hombres del peronismo no kirchnerista no ocultan cierta preocupación, no exenta de fastidio, por los rumores que sitúan a Carlos Alberto Reutemann cada vez más lejos de decidirse a ser candidato presidencial el año próximo.

Versiones provenientes de Santa Fe dan cuenta de que Reutemann ni siquiera estaría pensando en postularse para la gobernación provincial y que estaría más preocupado por volver al negocio de la Fórmula 1 Internacional que por la política. A tal punto que recientemente jugó un papel clave al recomendar al piloto argentino José María "Pechito" López para su llegada al equipo USF1, de la máxima categoría del automovilismo mundial, que lidera Peter Windsor, un viejo conocido de Reutemann.

El distanciamiento de Reutemann de la política inquieta a no pocos dirigentes del peronismo disidente porque entienden que una candidatura presidencial del actual senador santafesino encolumnaría al 80 por ciento de la estructura partidaria, algo que difícilmente lograría otro postulante peronista.

Si no es Reutemann el candidato, el peronismo anti K tendría que resignarse a apoyar una eventual postulación presidencial de Eduardo Duhalde, que por el momento no enciende mayores esperanzas; esperar que surja alguna figura nueva o acordar con grupos más asociados con la derecha, como los de Francisco de Narváez o Mauricio Macri, un polo que garantizaría coherencia ideológica, pero que tiene menos arrastre en la estructura peronista.

"Si Reutemann no es candidato, la oposición se encamina hacia una división aún mayor", pronostica un dirigente del peronismo bonaerense.

En otra esquina de la oposición está Julio Cobos, quien sí tiene decidido ser candidato presidencial y cree que puede ganar, aunque se pregunte si podrá gobernar sin el acompañamiento de algún sector del peronismo. Aquí es donde se producen las principales diferencias con el radicalismo, por ahora el partido que serviría de base a las aspiraciones cobistas.

Como lo ha señalado ya el senador radical Ernesto Sanz, la UCR no es un club de fans del vicepresidente de la Nación. Pese a eso, la mayoría del radicalismo parece considerarlo como el postulante mejor situado de cara a 2011.

El problema para Cobos es que, periódicamente, dirigentes del partido se encargan de marcarle la cancha y de dejarle claro que tanto las alianzas como los candidatos a cargos electivos los decidirá la UCR y no él.

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