La oposición redobla su desafío en Irán

El líder reformista Moussavi afirmó que no dará marcha atrás en sus reclamos, a pesar de las "amenazas" del gobierno ultraconservador
TEHERAN.- En un nuevo desafío al régimen de los ayatollahs, el ex candidato reformista Mir Hossein Moussavi, principal figura del movimiento opositor de Irán, afirmó ayer que no dará marcha atrás en sus protestas a pesar de las repetidas "amenazas" lanzadas por el gobierno, y renovó su llamado a continuar con las marchas.

En tanto, el presidente reelecto, Mahmoud Ahmadinejad, exigió a la Casa Blanca que deje de "interferir" en los asuntos de Irán, donde las fuerzas de seguridad impiden desde hace tres días las protestas masivas contra los polémicos resultados de los comicios del pasado 12. "No queremos que Obama cometa los mismos errores de la época de Bush", dijo Ahmadinejad.

El ayatollah disidente Hossein Ali Montazeri advirtió, por su parte, sobre los riesgos de la política represiva, porque "si el pueblo no puede reivindicar sus derechos legítimos [...], el aumento de la frustración podría destruir los cimientos de cualquier gobierno".

En un comunicado divulgado por Internet, Moussavi afirmó: "Ni las amenazas ni los intereses personales podrán impedir que el pueblo iraní consiga sus derechos. Estoy seguro de que al final se conocerá a quienes han robado las elecciones y han instigados los cruentos disturbios". El ex candidato reformista también instó a los iraníes a proseguir las protestas, pero siempre "dentro del marco de la ley y respetando los principios de la revolución islámica".

Las protestas, las mayores en 30 años en Irán, han sido duramente reprimidas en los últimos días. Las manifestaciones, que congregaron hasta varios centenares de miles de personas la semana pasada, han comenzado a decaer. En otra señal de la ola represiva del gobierno, 70 profesores universitarios que se reunieron con Moussavi en Teherán fueron detenidos anoche, informó la página de Internet del líder opositor, aunque las autoridades iraníes desmintieron luego los arrestos.

Hasta ahora, las manifestaciones dejaron un total de 20 muertos, entre ellos ocho miembros de la milicia islámica Basij, según informó ayer la televisión estatal iraní. No obstante, es imposible verificar estas cifras por la prensa extranjera, que encuentra muchas restricciones en sus tareas. Unos 40 periodistas y empleados de medios de comunicación fueron detenidos en Irán desde el inicio de las protesta, según informó ayer el Committee to Protect Journalists (CPJ). Según la prensa local, por lo menos 140 políticos, periodistas y universitarios han sido detenidos desde el inicio de las manifestaciones.

Moussavi, apoyado por el campo reformista, denunció también presiones para retirar su pedido de anulación de los comicios, que según los resultados oficiales Ahmadinejad ganó con el 63% de los votos, contra 34% para el ex candidato opositor.

En tanto, los dirigentes de la República Islámica acusaron nuevamente a los países occidentales, en especial Estados Unidos y Gran Bretaña, por los disturbios.

En ese sentido, Ahmadinejad volvió ayer a la carga contra Estados Unidos e instó a Barack Obama a dejar de "interferir" en los asuntos de Irán. El presidente iraní afirmó que el lenguaje de Obama le recordaba al de su predecesor, George W. Bush, y que esto hacía peligrar la posibilidad de cualquier diálogo. "¿Va a utilizar este lenguaje con Irán? Si ése es el caso, no habrá nada que hablar", añadió.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero, Obama ha manifestado su deseo de reanudar el diálogo bilateral -Irán y Estados Unidos rompieron relaciones diplomáticas en 1979-, pero la represión de las protestas poselectorales lo llevó a elevar el tono frente a los dirigentes de la República Islámica. "Lo que está ocurriendo en Irán no tiene nada que ver con nosotros", respondió a Ahmadinejad el vocero de la Casa Blanca.

Sin embargo, en otra señal de las grietas internas que generó la crisis, varios influyentes diputados conservadores no respondieron a la invitación de Ahmadinejad, a festejar su reelección, indicó el diario reformador Etemad Melli . Los miembros de la presidencia del Parlamento, así como unos 100 diputados, no se presentaron a la ceremonia.

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