La oposición le quitó su respaldo a Redrado aunque piden salida "digna"

La oposición le quitó su respaldo a Redrado aunque piden salida "digna"
Para la UCR el alejamiento del presidente del Banco Central es un tema "secundario". La autoconvocatoria a extraordinarias, cada vez más lejos
El radicalismo hizo cuentas y los números no dan. Admiten, en estricto off the record, que la oposición no tendría número suficiente para autoconvocar a sesiones en el Senado, pero tampoco –sorpresivamente– en Diputados donde, dicen, "la situación se complicó". El peronismo disidente y la Coalición Cívica, en cambio, aseguran que podrían hacerlo aunque recién en el mes de febrero y apuntan su estrategia a una nueva fecha para la embestida grupal. Frente a ese panorma, la UCR y la centroizquierda dejaron aislado el presidente del Banco Central, Martín Redrado, a quien quitaron todo respaldo. Solo el partido de Elisa Carrió y Felipe Solá continuaron ayer apoyando la permanencia del funcionario.

Primero marcó posición Ricardo Alfonsín. El vicepresidente primero de la Cámara de Diputados dijo a la agencia oficial de noticias Telam: "Yo no puedo hacer recomendaciones a nadie. Pero yo, en lugar de Redrado, renunciaría". Por la tarde lo siguió el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, luego de una reunión con Alfonsín y Roy Nikisch –vicepresidente del bloque de senadores– en la sede del Comité Nacional. dijo lo que hasta ayer admitía solo en privado: "No hay ningún pacto con el Gobierno, pero si deja de lado el Fondo del Bicentenario y abre el Congreso, la situación de Redrado es totalmente secundaria".

Además, consciente de que la posibilidad de una autoconvocatoria aparece cada vez más lejana, Sanz apostó una vez más al vicepresidente Julio Cobos. Públicamente, lo instó a llamar a sesiones extraordinarias cuando quede a cargo del Ejecutivo, durante el viaje de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a China. "Va a estar bien (si hace la convocatoria), porque la voluntad del Poder Ejecutivo no puede estar por encima de lo que marca la ley", sostuvo. Tal vez haya olvidado que el eventual decreto de convocatoria firmado por Cobos debería ser instrumentado por el leal kirchnerista Carlos Zannini, un paso institucional que obtura también esa estrategia opositora.

La de la autoconvocatoria quedó en punto muerto una vez que los opositores hicieron números. En el Senado, no encontraron hasta ahora posibilidades de sumar los tres votos que necesitan para alcanzar el quórum de 37. La cordobesa Norma Morandini, que no juró su banca junto al resto de los nuevos senadores, no podrá hacerlo hasta marzo. Y los dos pampeanos que pueden inclinar la balanza, Carlos Verna y María Higonet, permanecen como una incógnita. En Diputados, en tanto, luego de conseguir 142 voluntades en la sesión preparatoria de diciembre, la oposición perdió para esta pulseada a los once legisladores de centroizquierda que responden a Fernando "Pino" Solanas, a uno de la UCR –tras el fallecimiento del catamarqueño Genaro Collantes– y a otro del PRO –luego de que Esteban Bullrich pidiera licencia para asumir en el Ministerio de Educación porteño–. Quedó así en virtuales 129 votos que, en medio del período vacacional, suenan escasos para intentar la autoconvocatoria.

Por el peronismo disidente, Felipe Solá respaldó que Redrado tenga derecho a defensa en el marco del Congreso. "Una salida digna", pidió el ex gobernador bonaerense. Y en eso coincidió con los radicales: si el Ejecutivo enviara el pedido de remoción a la comisión bicameral, con sus respectivos fundamentos, los legisladores escucharían los argumentos oficiales y los del titular del Banco Central. Para Redrado y para la oposición sería esa una salida "institucional" y "aceptable", una manera de que el Gobierno tuviera vía libre y de que el funcionario pueda irse sin que avance una denuncia penal en su contra. Casi un empate técnico, excepto porque es difícil creer que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner dé marcha atrás con el Decreto de Necesidad y Urgencia a través del cual echó a Redrado por "mal desempeño" en sus funciones.

Sanz insiste, como Solá, en que "hay mecanismos institucionales, en el Congreso", para discutir la continuidad del presidente del Central y también el uso de las reservas. En los últimos días se habló de un puente de plata entre el Gobierno y la UCR. Lo denunció Carrió y lo cuestionó Solá. Lo negaron en la UCR y también en torno al presidente del bloque de senadores K, Miguel Pichetto. "No hay contactos", aseguraron, aunque las señales parecerían en contrario.

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