Oposición quiere debutar como mayoría antes de diciembre

Por: Rubén Rabanal

Elisa Carrió y el radical Gerardo Morales comenzaron ayer el armado del bloque de casi 80 diputados que deberán comandar desde el 10 de diciembre. Tras las elecciones, las dos fuerzas quedaron en segundo lugar detrás del kirchnerismo con la mayor cosecha de legisladores entre todas las agrupaciones.

Pero mantenerlo unido no será simple. De hecho, ayer Morales se reunió en el Comité Nacional partidario para comenzar a delinear junto con el cordobés Mario Negri los primeros pasos a seguir en el Congreso. Se sabe que Diputados no volverá a funcionar inmediatamente: recién después de las vacaciones de invierno podría retomar la actividad. La UCR y la Coalición Cívica no quieren esperar hasta diciembre por lo que comenzarán a presionar antes del recambio para conseguir la aprobación de leyes como la reforma al sistema de retenciones. Más aún con Elisa Carrió dentro del recinto, dispuesta a no cederle un paso a Néstor Kirchner cuando éste asuma su banca bonaerense. En medio de esas discusiones deberán también debatir la prórroga de una larga lista de impuestos nacionales que vencen el 31 de diciembre, como Ganancias, el impuesto al cheque o el de emergencia sobre cigarrillos en los que esperan acorralar al kirchnerismo, más cuando ayer Cristina de Kirchner reconoció que debería comenzar a tratarse cuanto antes una nueva Ley de Coparticipación Federal de Impuestos.

Ayer Morales reconoció que para el armado de esa fuerza deberán solucionar algunos problemas, pero, por las dudas, salió a descomprimir la futura puja presidencial. En primer lugar lo llamó a Julio Cobos para felicitarlo por el triunfo en Mendoza, adonde el cobismo fue en sociedad directa con Ernesto Sanz, el actual presidente del bloque UCR del Senado, quien renovó su banca y con seguridad la conducción de ese cuerpo. Luego, el presidente de la UCR salió a proclamar que todos los presidenciables de esa fuerza siguen en carrera: «Está Cobos, está Carrió, está Binner, Sanz y Aguad», dijo Morales en el Comité Nacional.

Mientras tanto, comenzaron las comunicaciones entre todos los grupos de oposición también para coordinar el futuro funcionamiento del Congreso. Tal como lo hicieron en otras votaciones claves en contra del Gobierno, el Acuerdo Cívico y Social ya dialoga con el PRO y hasta con Luis Juez para organizar estrategias. Es el escenario más temido por el Gobierno ya que con la constitución que tendrá Diputados desde el 10 de diciembre, los bloques opositores hasta podrán sesionar con quórum propio y sancionar leyes sin necesidad de sumar al kirchnerismo en el recinto.

Ayer, representantes de Cobos, Francisco de Narváez, Gabriela Michetti, Carrió y Juez empezaron a delinear un plan que quieren implementar antes del 10 de diciembre. En muchos casos, la negociación se ampliará también a diputados oficialistas.

De Narváez, por ejemplo, adelantó que quiere debatir la emergencia sanitaria por la gripe A, las estatizaciones y el esquema de retenciones a las exportaciones de granos, todas leyes que fueron prometidas en la campaña.

«El número para dar quórum y aprobar las leyes no lo teníamos hasta ayer, pero ahora lo podemos tener a partir de hoy», dijo De Narváez, que sumó en la provincia de Buenos Aires 13 diputados y ya juega a devolverles las chicanas a Daniel Scioli y Néstor Kirchner adelantando que algunos diputados del oficialismo podrían sumársele en el bloque Unión-PRO.

No es novedad que todos esos grupos, incluido De Narváez, vienen conversando desde hace tiempo y se han unido contra el Gobierno en votaciones como la de la Resolución 125, la estatización de Aerolíneas Argentinas y las AFJP (aunque no todos estuvieran en contra del fondo de la cuestión, pero sí de las formas).

De ahí que no les costará mucho a la UCR y la Coalición Cívica sentarse con el macrismo a armar una agenda. Es un hecho que aunque Carrió no cruce palabra con Mauricio Macri, su hombre en Diputados, Adrián Pérez, tiene un trato continuo con Esteban Bullrich, con el que viene acordando estrategias contra el kirchnerismo en una mesa que con frecuencia suma también a Federico Pinedo y al radicalismo.

Michetti reconoció ayer que ya comenzó a acercarse al cobismo, que mantuvo conversaciones ayer con el radical Sanz y con sus futuros compañeros en Diputados Alfonso Prat Gay y Fernando Pino Solanas. De ahí que suene extraño que Cristina de Kirchner hubiera dado como propios a los diputados de Proyecto Sur, que comanda el cineasta.

«La idea es generar un ambiente de trabajo, que la gente vea que no esperamos al 10 de diciembre», dijo Michetti en la misma línea que De Narváez y el radical Morales; «este resultado es un incentivo al diálogo».

Cobos se mantuvo activo ayer en el tendido de puentes dentro de la oposición. Con pasión de telefonista llamó también a Carlos Reutemann y Rubén Giustiniani no sólo para felicitarlos, sino también para ponerles fecha a futuros encuentros: «La oposición no le va a poner trabas al Gobierno», dijo, pero advirtió que «no sería conveniente que haya decretos de necesidad y urgencia» durante los próximos meses y cerró: «Para ayudar hay que dejarse ayudar» y sonó más a una advertencia que a una señal de pacificación hacia el Gobierno.

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