La oposición no pudo reunir el quórum para interpelar a Silva

Las diferencias en el seno del propio interbloque opositor hicieron fracasar la sesión. Faltaron los diputados justicialistas Rosales y Moreno.
Finalmente, fracasó la movida encabezada por el interbloque opositor de Diputados para interpelar a ministro de Gobierno y Justicia, Javier Silva. No lograron reunir los 21 diputados necesarios para sesionar y quedó expuesta la debilidad de la oposición en la Cámara baja a tan sólo 14 días de haber asestado un duro golpe al oficialismo.

Es que el peronismo no pudo garantizar la presencia de un par de sus diputados y, aun con los dos del MIRA, los números no cerraban porque se necesitaban 21. En el recinto nunca hubo más de diez legisladores sentados, aunque varios entraban y salían.

Tal como adelantó ayer El Ancasti, en todo momento el Gobierno promovió acciones tendientes a hacer fracasar la interpelación. Y de hecho, algunas ausencias sugestivas terminaron con las especulaciones. Pero también trascendió que existen disputas intestinas por el reparto de cargos en Diputados, lo que habría propiciado el ausentismo en el recinto.

En concreto, sólo faltaban el saadista Carlos Rosales y el renovador Jorge Moreno.

A la falta de números se sumó una serie improlijidades. Es que Luis Barrionuevo no pudo dar inicio a la sesión, pero, extrañamente, el nuevo secretario parlamentario del cuerpo, Lucio Montero, se encargó de dar por terminado lo que nunca había iniciado.

Montero dijo que, por orden del presidente, la sesión era levantada por la ausencia de Silva.

A la irregular situación se añade, además, que primero debería haber aceptado el cuerpo la dimisión del anterior secretario parlamentario (Gabriel Peralta) y refrendado en el cargo a Montero, para que recién asuma tales funciones en el recinto. Aunque de igual forma, el único que inicia o levanta una sesión es el presidente de la Cámara, el vicepresidente en ejercicio u otro legislador en relevo eventual.

Oficialismo

El bloque del FCS brindó una conferencia de prensa luego del fracaso de la sesión. El presidente de la bancada, Pablo Millán, insistió con la ilegalidad de la pretendida interpelación y señaló que el bloque del FCS no iba a convalidar con su presencia un acto irregular.

"Barrionuevo se arrogó una facultad que no le compete en medio de una movida consensuada con (Gustavo) Jalile. El ministro (Silva) no tiene ningún inconveniente en venir a las comisiones cuando se lo convoque para hablar de diversos temas y dar todos los informes que hicieran falta. Lo que sí quedó claro es que este presidente no tiene ningún respaldo", subrayó Millán.

La diputada Marita Colombo señaló que atrás quedaron las "actitudes de triunfalismo". Y destacó que el ministro Silva no tiene nada para ocultar, pero que la convocatoria se haga como corresponde.

"A las dos semanas ya comenzó a mostrar sus fisuras (el interbloque y el MIRA) propias de aquellas acumulaciones (de votos) hechas de apuro para alzarse con un objetivo de corto plazo. A poco de andar comenzaron a mostrar dificultades, como la que se planteó acá cuando no pudieron lograr el quórum necesario", analizó Colombo.

El diputado José Sosa manifestó que el traspié del interbloque era previsible. "Siempre se trató de una picardía de tiro corto. La Ley de Murphy dice: cuando algo puede salir mal, saldrá mal", ironizó Sosa.

Comentá la nota