La oposición le pide a Zapatero que adelante las elecciones

Cuestionan al jefe de gobierno español por el manejo de la crisis. El primero en lanzar el pedido fue un vocero del sector económico. Luego se sumaron Aznar y Rajoy, del Partido Popular. Al gobierno del PSOE le quedan 30 meses de mandato.
Las fuerzas conservadoras españolas, y la derecha económica, han lanzado una ofensiva pidiendo a José Luis Rodríguez Zapatero que adelante las elecciones aunque todavía le quedan 30 meses de mandato. Los últimos comicios -en marzo de 2008- los ganó por segunda vez el PSOE pero, aprovechando la enorme convulsión social y política que provoca la crisis económica, ahora se trata de reclamar que los socialistas abandonen el poder. En pocas horas ha ido tomando cuerpo una ofensiva que no sólo critica a Zapatero por su gestión de la crisis, que la derecha juzga calamitosa, sino que se machaca en el tema de la "soledad" del líder socialista.

El gran cañonazo sobre el tema vino, nada menos, que desde Argentina, cuando José María Aznar, el vocero más duro del conservadurismo español y europeo, reclamó en Buenos Aires, que el Ejecutivo convoque a elecciones anticipadas "y se produjera una alternancia como condición indispensable para el cambio de política".

"Zapatero no está solo", declararon al unísono líderes socialistas, que niegan que se haya abierto una crisis interna de considerables dimensiones en el PSOE. La vicepresidenta segunda del gobierno, Elena Salgado, después de la reunir del Consejo de Ministros señaló que Zapatero "no tiene ninguna sensación de estar solo". "En el gobierno y el PSOE tenemos un objetivo fundamental: combatir la crisis y crear empleo, y mientras eso se produce ayudar a las personas que más lo necesitan, precisó Salgado quién también ocupa la crucial cartera de Economía.

El grito de guerra a favor de los comicios inmediatos lo lanzó hace cuatro días el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, quien propuso adelantar las elecciones generales si los agentes políticos y sociales no llegaran a un acuerdo sobre cómo salir de la crisis económica. "Ante situaciones extraordinarias solamente caben remedios extraordinarios", señaló.

Sin embargo, Gerardo Díaz Ferrán el jefe de la CEOE, la patronal española, se opuso a la posición de Quintás porque, dijo, "se trata de una decisión política y yo no puedo entrar en ese tema". De todas maneras, Díaz Ferrán coincidió con Quintás en que es necesario llegar a pactos entre las fuerzas sociales para acometer reformas estructurales. Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, comentó favorablemente la posición de Quintás. "Ahora ya hay voces de gran importancia que reclaman que en España haya elecciones anticipadas, algo que refleja un estado de ánimo de mucha gente". Los populares bombardean al gobierno y, sobre todo, a Zapatero por lo que califican de una desastrosa gestión de la crisis. Insisten, además, en su total aislamiento político.

Rajoy le ha recordado al líder socialista que los reproches surgen también dentro del PSOE. Pero, hasta ahora, estas críticas no se escuchan públicamente ni los periódicos que hablan del fenómeno citan ningún nombre específico. De todas maneras, la debacle interna es anunciada por los medios de la derecha y también por algunos ex amigos convertidos ahora críticos enconados como el diario El País. Zapatero, afirma el más importante periódico español, se está "precipitando por una pendiente"."Hasta en su grupo y en su partido empiezan a perder la confianza en usted y a dejarlo solo", puntualizó Rajoy.

Los sindicatos hasta ahora vienen apoyando sólidamente al gobierno sobre todo porque Zapatero no afloja ante los planteos empresariales a favor de las medidas contra la protección contra el despido. Frente a la intransigencia de los empresarios, el líder socialista prefirió bloquear el diálogo social y continuar con su política apoyado en las organizaciones gremiales.

Es una carrera contra el tiempo. Las encuestas de opinión ponen por delante en las preferencias de voto al Partido Popular por unos tres puntos de ventaja. A Zapatero le quedan unos 30 meses en el gobierno para recuperar terreno y demostrar desde la izquierda que, al final, España puede salir del pantano manteniendo la defensa de los principales logros del estado de bienestar.

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