La oposición pide a Lunghi "un esfuerzo y aumentarle a los trabajadores municipales".

Carlos Mansilla, Eduardo Ferrer y Carlos Calvi argumentaron que se han realizado "gastos superfluos que hoy provocan desajustes en la administración". "En los tiempos de bonanza no se hicieron las previsiones ni los ajustes estructurales necesarios", se quejaron. Insistieron en el aumento de la planta personal.
Los concejales Carlos Andrés Mansilla de Unión Peronista, y Eduardo Ferrer y Carlos Calvi del Frente para la Victoria anunciaron que el gobierno de Miguel Lunghi debería "hacer un esfuerzo y aumentarle a los trabajadores municipales".

Argumentan que se han realizado "gastos superfluos que hoy provocan desajustes en la administración".

Los concejales de la oposición señalaron a través del comunicado que el Municipio debe "hacer un esfuerzo para aumentar el salario de los trabajadores, deben cambiarse las prioridades del gasto y la gestión de recursos".

Manifestaron que, "las condiciones no son las óptimas pero hemos señalado que esta administración ha realizado sistemáticamente gastos superfluos que provocan desajustes en la administración. Por ejemplo, el oficialismo aprueba gastos excesivos de iluminación que no siempre son necesarios: una cosa es alumbrar un barrio que carece de este servicio y otra es alumbrar y ornamentar exageradamente edificios públicos, y espacios verdes".

Argumentaron que en "diciembre (al momento de aprobar el presupuesto 2009) advertíamos que era necesario contemplar una partida para el incremento salarial de los trabajadores municipales, y no nos escucharon; también señalábamos que esta administración había incorporado desde el comienzo de su gestión más de 400 trabajadores, y muchos de ellos en cargos políticos, y que ello iba a significar que el costo salarial se incrementara notablemente".

Asimismo, señalaron que "el aumento de tasas rechazado por nosotros significó una mayor presión fiscal y la consecuente baja en la recaudación tal como lo enuncian todas las teorías económicas; convirtiéndose en otro elemento desestabilizador tanto de las economías hogareñas como del municipio mismo".

Como ejemplo plantearon otro interrogante: "¿por qué el Municipio, en los gastos presupuestarios para 2009 del Hospital Ramón Santamarina, tenía aprobado $ 980.000 para abonar deudas y ya comprometió gastos por $ 2.421.826? ¿Por qué se reconocen 1.400.000 pesos más sin partida presupuestaria? ¿Cómo se explica esta diferencia?".

Finalmente, reflexionaron los ediles: "En los tiempos de bonanza no se hicieron las previsiones ni los ajustes estructurales necesarios, las prioridades no fueron las correctas y hoy estamos en un escenario dificultoso: aumento del gasto público, baja de la recaudación y aumento de las demandas básicas insatisfechas".

Los concejales se lamentaron por esta situación porque probablemente "derivará a corto plazo en un aumento de tasas, que esperamos que no sea inconsulto, injusto y regresivo, como ha sido hasta ahora".

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