La oposición pide "cordura" al Gobierno

Dirigentes de distintos partidos coincidieron con el pronunciamiento y culparon al oficialismo por el "clima de crispación"
El duro documento de la Conferencia Episcopal, en el que alertó sobre "la violencia verbal y física en el trato político" y el "crecimiento de la conflictividad social", fue bien recibido por la oposición, que leyó en las palabras de la Iglesia una amonestación directa hacia la Casa Rosada.

Dirigentes de la UCR, la Coalición Cívica, Pro, el peronismo disidente y la centroizquierda coincidieron en elogiar el pronunciamiento de los obispos y culparon al Gobierno por "alentar un modelo confrontativo que genera violencia y división en la sociedad".

El diputado electo Francisco de Narváez (Unión Pro) fue enfático en su defensa del documento eclesiástico. "Adherimos a la reflexión y a la advertencia de la Iglesia que representa la voz de toda una ciudadanía que reclama lo mismo, harta de los conflictos permanentes, la pobreza creciente y la inseguridad", afirmó el diputado electo.

Para De Narváez, "el Gobierno enfrenta a todos los sectores de la sociedad y promueve esa actitud. Gobierna a través de un modelo donde la prepotencia, la falta de diálogo, la mentira permanente y la extorsión no hacen más que incentivar manifestaciones de intolerancia que dañan a nuestra democracia".

Con parecido énfasis, Elisa Carrió coincidió con el pronunciamiento de los obispos en Pilar. "El documento de la Iglesia coincide con los postulados de la Coalición Cívica y con el contenido de las cartas enviadas a las embajadas extranjeras", afirmó la líder de la CC-ARI y diputada electa.

La titular de la Coalición Cívica había alertado, la semana última, a distintas representaciones extranjeras sobre "la violencia política del Gobierno y sectores conspirativos", aunque manifestó también en esa misiva su compromiso "con el mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".

"Coincido con la Iglesia. La necesidad de recuperar el diálogo, la tolerancia y el respeto de quienes piensan diferente no sólo es un valor en sí mismo sino condición necesaria para poder crecer y terminar con la pobreza", afirmó el diputado electo Ricardo Alfonsín (UCR-Buenos Aires). Para el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, "si no recuperamos el diálogo y el respeto recíproco, será imposible terminar con la pobreza".

Contagio

El jefe del bloque de la UCR, Oscar Aguad, opinó: "Hay una beligerancia producto de los malos modos del Gobierno, y eso genera pautas culturales en la sociedad". Para el diputado cordobés, "si el Gobierno es agresivo y rompe las reglas, la sociedad también lo será".

Desde la centroizquierda, el diputado Eduardo Macaluse (SI-Buenos Aires), apuntó a los párrafos del documento de los obispos que aludieron a la situación de "dramática pobreza que viven muchos de nuestros hermanos". "La lucha contra la pobreza es para nosotros un tema prioritario, y es vergonzoso que se discutan temas como la reforma política cuando mucha gente pasa hambre", planteó.

El demoprogresista Luis Galvalisi (Pro-Capital), en tanto, apuntó contra el Gobierno. "El oficialismo ejerce el totalitarismo e incita a generar actos de violencia", afirmó el diputado. Para Galvalisi, "el Gobierno alienta a pseudofuncionarios como Luis D?Elía a desparramar violencia, cuando debería mantener la cordura y alentar que todos estemos en la misma tesitura".

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