La oposición invadió Expoagro para ofrecer sus legisladores al campo.

La apertura de la muestra agropecuaria Expoagro se convirtió en el escenario elegido por políticos opositores para respaldar el reclamo del campo y ofrecerse para llevar al Congreso proyectos de ley que satisfagan al sector, entre ellos la rebaja de las retenciones a la exportación de granos.
Tras dos postergaciones debido a las fuertes tormentas registradas en la región, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, dejó inaugurada oficialmente la tercera edición de Expoagro junto al gobernador Hermes Binner.

El vicepresidente fue recibido y despedido con aplausos y gritos de apoyo por parte de los asistentes, quienes lo siguieron, empujaron y fotografiaron en el poco trayecto que pudo hacer de la muestra.

Cobos se volvió a pronunciar a favor de un descenso "gradual" de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, al sostener que la medida no sólo beneficiaría a los productores, sino también "al fisco", y además ayudaría a "cambiar el humor social".

Por otra parte, reconoció que "hay legisladores que trabajan" en la elaboración de proyectos para modificar el régimen de retenciones, pero indicó que lo hacen "sin apuro, sin ser sobre tablas", y señaló su esperanza de "ayudar al Poder Ejecutivo" con este tema.

La muestra también recibió la visita del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y los diputados Felipe Solá y Francisco de Narváez, quienes por segunda vez desde que decidieron conformar una coalición electoral se mostraron juntos en público.

"Tenemos que pedir aquello que pidan las entidades, no ir a una competencia para ver quién pide más", señaló Solá.

Solá confió en conseguir en el recinto el respaldo de 100 legisladores, aunque reconoció que el bloque oficialista supera esa cifra y tiene la intención de bloquear los proyectos que impulsen una reducción en el porcentaje de retenciones a las exportaciones.

Macri, por su parte, comentó que la presencia de los tres dirigentes en Expoagro, significa "ratificar el apoyo al sector más importante que tiene la Argentina", el que en 2001 "permitió" a los argentinos "salir de la crisis". El jefe de gobierno porteño aseguró que el Ejecutivo "cada vez más se da cuenta que el campo tiene problemas reales", por lo que calificó de "paso hacia delante" el diálogo retomado.

De Narváez, en tanto, afirmó que "es el momento de sumar y no de restar" en el análisis de los problemas agrarios. "Cuando se abre el diálogo hay que llamarnos a los discursos más conciliadores y salir del empantanamiento. La presencia de la presidenta fue una señal para todos los argentinos y tenemos que honrarla y respetarla", finalizó De Narváez.

En la primera jornada oficial de la muestra también estuvieron el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, y su par de Coninagro, Carlos Garetto, quienes hablaron con cautela de la "confianza" que provocó en los dirigentes la reunión del martes pasado con la presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Desde el ingreso a la muestra pudo observarse el clima de politización. "Kristina (sic), gracias por todas las deudas que nos dejaste" y "Basta de ciudad y campo, unidos por un país federal" fueron algunas de las frases pintadas en banderas que productores autoconvocados de Villa Constitución y Guerrico.

Gobierno. El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, también se dio cita en la muestra. Como único representante del oficialismo, instó a todos los sectores a "despolitizar" los conflictos para poder lograr acuerdos. "Cada uno, desde su lugar, los sectores productivos, gremiales, el Estado en sus tres niveles, los medios, todos debemos unirnos en un profundo sentimiento patriótico", dijo y subrayó que "estamos dejando atrás los desencuentros y pasando a los consensos que necesita el país".

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