La oposición hace fuerza: busca arrear a Verna para ese bando

Los bloques de la oposición política en el Senado nacional están trabajando a destajo para conseguir que el pampeano Carlos Verna y su coequiper María de los Ángeles Higonet se sumen al bando anti-K en el conflicto que se disparó en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por el Fondo del Bicentenario y la conducta del presidente de la entidad, Martín Redrado.
Verna sabe que está en un lugar codiciado, porque su comportamiento político puede resultar clave para cualquiera de las partes. Aunque está tironeado, el ex gobernador pampeano se siente como pez en el agua: está acostumbrado a las transas senatoriales y a este tipo de negociaciones, que fueron moneda corriente en la década de los ’90.

El titular de la Unión Cívica Radical (UCR) y senador por Mendoza, Ernesto Sanz, reconoció ayer que está tratando de seducir a los senadores pampeanos para obtener la mayoría en el Senado y lograr el tratamiento parlamentario de los decretos de necesidad y urgencia que, en un caso, fija el uso de reservas del Central y, en el otro, remueve a Redrado.

La oposición pretende discutir ambos decretos en el Congreso, pero el oficialismo aún se niega a convocar a sesiones especiales.

Ya la semana pasada aparecieron las versiones de que el radicalismo avalaría el decreto en el que la presidenta Cristina Kirchner intenta remover a Redrado de su cargo a cambio de que el decreto 2010, que establece el uso de reservas para el pago de vencimientos de deuda, sea debatido en el Congreso.

Sanz detalló que actualmente la oposición en el Senado cuenta con 34 senadores. "Hay una base de 34 senadores, a los que habría que sumar 2 del justicialismo pampeano", dijo en Radio Continental, dado a entender que el "Operativo Seducción" está bien encaminado.

"Si se pudieran lograr los 37, y en ese trabajo se está, yo no hablaría de autoconvocatoria, sino una convocatoria en el marco de lo que exige la ley del reglamento de los DNU", sostuvo, en declaraciones divulgadas por la agencia oficial Télam.

A su vez, Verna e Higonet –que fieles a su estilo no hacen ninguna declaración y mantienen la boca cerrada– son tironeados desde el PJ pampeano: el presidente del partido, Rubén Marín, insiste en cuanta ocasión puede en la necesidad de que los representantes de nuestra provincia respalden al gobierno nacional de Cristina Fernández.

Sanz afirma que no "sobreactúa" su apoyo al vicepresidente Julio Cobos, y consideró que "el radicalismo es un partido que está por encima de las cuestiones personales".

Sanz también sostuvo que "el límite está en cuanto él ejerce como presidente del Senado. Ahí todo lo que haga está absolutamente bien dentro del contexto, y además cumpliendo su obligación".

"El problema -siguió Sanz- es cuando en lugar de presidente del Senado, la cuestión pasa al terreno estrictamente de lo político, donde él actúa como presidenciable y ahí es donde hace ruido, y hay razón para que haga ruido".

"Son cuestiones que él tendrá que resolver, sobre todo cuando estemos más cerca de la campaña (presidencial) de 2011", apuntó Sanz.

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