La oposición habla de "traición" y "abuso"

La oposición habla de "traición" y "abuso"
La decisión de Cristina Kirchner hizo reaccionar en cadena a los referentes de los principales partidos, afectados o no por la enmienda. Advirtieron que el cambio en la ley de partidos políticos "roza la constitucionalidad".
El veto presidencial a los artículos 107 y 108 de la ley de reforma política volvió a unir a todo el arco opositor bajo un mismo paraguas. Desde los distintos sectores criticaron la decisión de la mandataria, Cristina Fernández de Kirchner, de anular la postergación hasta diciembre de 2011 de la puesta en vigencia de algunos aspectos de la norma. Según el senador socialista Rubén Giustiniani y los diputados de Proyecto Sur Fernando "Pino" Solanas y Claudio Lozano, la medida adoptada por la jefa de Estado busca "favorecer al oficialismo en las próximas elecciones presidenciales". Mientras tanto, el legislador de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella sostuvo que "se confirma la intención de fortalecer el bipartidismo y cerrarle el paso al crecimiento de nuevos partidos". Con un discurso menos áspero, el senador radical Gerardo Morales apuntó: "Es una estrategia que esperamos que no se haga costumbre, porque roza la constitucionalidad".

Con la entrada en vigencia de la nueva legislación de reforma electoral, llegó el enojo de muchos dirigentes de la oposición, que se verán limitados para postularse en las elecciones de 2011. Ante el veto de los dos artículos mencionados, Solanas salió al cruce del Poder Ejecutivo: "No es casual que al mismo tiempo que da piedra libre a una nueva etapa de ataduras financieras, este gobierno y sus demagogias progresistas castigan muy duramente a quienes nos oponemos a la continuidad de este modelo de saqueo y endeudamiento".

El cineasta, Lozano y Giustiniani coincidieron en que "quedó demostrado que la reforma electoral es proscriptiva y anacrónica". La centroizquierda más afín al kirchnerismo tampoco ahorró críticas contra la resolución presidencial. "El veto busca hacerles mucho más difícil el camino a partidos que, en muchos casos, surgieron a partir de que las dos fuerzas mayoritarias se transformaron en máquinas electorales vacías de contenido y, en muchos casos, viciadas de corrupción", declaró Sabbatella.

Otra de las agrupaciones políticas afectadas por la anulación de los artículos 107 y 108 es el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). "Esto marca la obsesión K de imponer como sea el bipartidismo y medidas proscriptivas contra la izquierda", aseguró la dirigente Vilma Ripoll.

Aunque las respuestas más duras provinieron de los partidos más perjudicados, el radicalismo –que no se ve perjudicado con el veto del Ejecutivo– también apuntó contra el oficialismo. Para el titular de la UCR, Ernesto Sanz, "el problema es cuando (esta herramienta) utilizada habitualmente, se emplea para desoír la soberanía popular que se expresa a través del Parlamento. Ahí el veto comienza a ser una herramienta antidemocrática". En ese sentido, Morales denunció "que el Gobierno insiste con cambiar las reglas de juego" y remarcó que "nunca el uso abusivo de una herramienta excepcional como la sanción parcial de una ley puede significar una mejora en la calidad institucional".

Desde el PJ disidente, el diputado de Unión-PRO Francisco de Narváez señaló que "el veto es una atribución presidencial, pero no se puede utilizar caprichosamente", mientras el jefe del bloque de diputados nacionales del Peronismo Federal, Felipe Solá, calificó de "traición" lo resuelto por la jefa de Estado.

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