La oposición fustigó el posible plebiscito y reclamó a Cobos que se defina

Dirigentes consultados por lanacion.com rechazaron una eventual consulta popular sobre el futuro del vicepresidente y opinaron que debería seguir en el cargo hasta 2011; además, reconocieron que su incorporación al armado opositor para las elecciones "sin duda" tendría impacto
El debate sobre el futuro de Julio Cobos en el Gobierno, reavivado en las últimas horas por la posibilidad de que desde el entorno del vicepresidente se impulse una consulta popular sobre el tema, impacta también en la oposición y sus planes para las elecciones del año próximo y para las presidenciales de 2011.

Con matices, dirigentes consultados por lanacion.com coincidieron en rechazar un eventual plebiscito para sobre si el mendocino debe o no abandonar el cargo. Lo consideraron "imposible" de llevar a la práctica y hasta lo calificaron de "acto antidemocrático".

Desde la Coalición Cívica, que hace diez días selló un acuerdo electoral con la UCR, Gerardo Conte Grand buscó hacer equilibrio y mostrase ajeno a la polémica.

"Actitud clara". "No interferimos en las decisiones que adopten las otras fuerzas con las que acordamos", comenzó el dirigente, máximo referente de la "pata peronista" del espacio que lidera Elisa Carrió. No obstante, enseguida, advirtió: "Para formar parte de nuestra construcción debe tener una actitud clara de oposición al Gobierno. No hay margen para la ambigüedad". Y reforzó: "Hoy es parte del Gobierno y no tenemos ningún tipo de diálogo con voluntad de hacerlo parte de nuestro espacio porque somos oposición".

En este punto, el ex diputado pidió "mayor claridad" respecto de los planes de Cobos. "El único que puede y tiene que resolver qué camino va a adoptar es él, sin olvidar que asumió el compromiso de gobernar en común con el kirchnerismo durante cuatro años".

Peso bonaerense. Francisco De Narváez, que ya trabaja para una candidatura propia en la provincia de Buenos Aires desde el justicialismo disidente, no dudó de que un eventual "blanqueo" de Cobos respecto de sus planes políticos "sin duda" cambiará el escenario electoral en tierra bonaerense.

"El radicalismo es la otra gran fuerza política en la provincia y lo que decida Cobos va a ser determinante para lo que pase, no sólo el año que viene, sino también en 2011. Es bueno que la UCR recupere entidad y fortaleza para reconstruir el bipartidismo en la provincia".

De Narváez coincidió con que el ex gobernador mendocino debería seguir en la vicepresidencia hasta el final de su mandato y luego decidir si va a volver a formar parte de la UCR, pero, a diferencia de la CC, consideró viable y hasta acertado que intervenga en el armado electoral de la UCR desde la vicepresidencia.

"Es absolutamente legítimo que participe de la construcción de la estrategia electoral de su partido y que incluso apoye candidaturas. Una cosa es su responsabilidad institucional y otra es la política electoral", contrastó.

De Narváez completó el razonamiento. "La Concertación se rompió la misma noche de las elecciones y Cobos está libre. Rota la alianza con el Gobierno tiene todo el derecho de hacer política partidaria".

Sumar al macrismo. El jefe del bloque de Pro en Diputados, Federico Pinedo, por su parte, evaluó que el destino de Cobos "parece bastante definido" y sugirió que el espacio que ya integran la CC, la UCR y el socialismo debería sumar al macrismo, al menos en algunos distritos.

"Si tal como trascendió, el radicalismo oficial ya acordó la vuelta de los cobistas, me parece que Cobos va a terminar en el frente que la UCR está armando con la UCR", evaluó.

Fue en este punto que abogó para que el incipiente acuerdo electoral sume a dirigentes cercanos a Mauricio Macri. "Si queremos ganar la provincia de Buenos Aires, tenemos que pensar una alianza más amplia. Es la única manera de ganarla", afirmó.

En línea con sus pares, Pinedo pidió a Cobos que "decida dónde va a estar". Sin embargo, no escatimó elogios al vicepresidente. "Tenemos la mejor opinión de él. Es un hombre de diálogo y de espíritu constructivo. Pero tiene que definirse. También tiene una obligación con la que cumplir", señaló.

Lluvia de cuestionamientos. Las críticas al plebiscito y a la posibilidad de que el arrastrado conflicto entre Cristina Kirchner y Cobos termine en un pedido de renuncia de la Presidenta fueron unánimes.

"No hay antecedentes en el mundo de que se tenga que ratificar a alguien electo para ser vicepresidente por cuatro año. Además, me parece poco probable que se lo pueda convocar, porque pedirlo es facultad del Poder Ejecutivo o del Congreso. Es innecesario e inviable", opinó Conte Grand.

Para Pinedo, el plebiscito, más que una posibilidad real, es una estrategia de reposicionamiento del vicepresidente. "Es como si [el cobismo] dijera: ?Hagamos que la gente lo vote de vuelta así demostramos que tiene consenso?", graficó el diputado.

Enseguida, consideró que "no debiera siquiera discutirse la posibilidad" de llamar a una consulta popular. "No se va a llevar a la práctica. Además, no hay duda de que la legitimidad social de Cobos es mucho más alta que la de Cristina", advirtió.

Duro, opinó que "cualquier forma de presión" para que Cobos renuncie "es un acto antidemocrático". "Es tan grave como presionar para que renuncie la Presidenta", comparó.

Error. De Narváez vinculó el debate por un posible plebiscito con la frase de Néstor Kirchner que el viernes pasado dejó en evidencia, no sólo lo irreconciliable de las diferencias entre la Presidenta y su vice, sino también, y tal vez en mayor medida, el grado de injerencia del ex presidente en la gestión de su mujer. "¡Qué vicepresidente que me pusiste!", contó Kirhner que la jefa del Estado le reprocha cada mañana.

"Es un error contestarle a la irresponsable frase de Kirchner con esto del plebiscito. Cobos no tiene que estar pensando en un plebiscito, sino en cumplir con su deber de ser vicepresidente hasta 2011. No tiene que entrar en el juego de Kirchner que busca arrastrarlo con estas chicanas", evaluó. Y remató: "Si van a hacer un plebiscito por Cobos, que también hagan uno por Cristina".

"Problema existencial". También Morales rechazó de plano el proyecto de plebiscito que dejó trascender el cobismo. "El vicepresidente ya fue elegido. No se debe consultar a la gente sobre lo que la gente ya decidió. Lo que tendría que hacer la Presidenta es llamarlo a Cobos, sentarse y gobernar juntos, que para eso fueron elegidos", planteó en declaraciones a radio Continental.

No obstante, en un intento por mostrarse comprensivo, el senador opinó que el vicepresidente "debe estar padeciendo un problema existencial por estas horas, sobre el lugar que está ocupando dentro del Gobierno". De todas maneras, enseguida matizó: "Tendrán que resolverlo ellos, que fueron elegidos para gobernar".

Por otra parte, ratificó la reticencia del radicalismo a aceptar una reconciliación con Cobos mientras siga formando parte del Gobierno. "Reitero lo que dije mil ochocientos cincuenta veces: Cobos no puede volver al radicalismo en la medida en que sea el vicepresidente. Cuando termine su mandato, volverá al radicalismo, o no", insistió.

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