La oposición conducirá el Concejo en Villa Carlos Paz

Villa Carlos Paz. Luego de una semana muy polémica en la que se dieron las negociaciones políticas más intrincadas que recuerde el Concejo de Representantes, el edil radical Esteban Avilés obtuvo en decisión dividida la presidencia del cuerpo.

Avilés, si bien pertenece al mismo partido del intendente Carlos Felpeto, es uno de sus mayores opositores, ya que encabeza un sector interno díscolo al oficialismo y presidirá el cuerpo durante el próximo año legislativo que en la villa serrana desde la sanción de la Carta Orgánica en 2007 transcurre entre agosto y junio de cada año.

La semana previa a la elección interna del cuerpo legislativo estuvo plagada de denuncias mediáticas cruzadas entre el presidente saliente, el oficialista Luis Morcillo Suárez y el concejal Daniel Velázquez quien resultó finalmente relegado en la puja no oficialista por hacerse del mando del cuerpo. Precisamente Velázquez compareció ante tribunales el jueves para fijar domicilio y aseguró que iniciará acciones legales la semana próxima luego de los fuertes cruces de palabras en medios locales.

La votación, finalmente fue definida por los votos de los partidos opositores. Dentro del bloque oficialista, Avilés sumó tres votos (el propio, Raquel Merlino y Alejandra Villafañe), mientras que Morcillo Suárez sumó dos y logró el empate con el voto de Ana Chiodi del juecismo, ligado al oficialismo puro. Velázquez optó por el voto propio.

Así las cosas y con la abstención de los justicialistas Adrian Lizarriturri y Margarita Gallardo, la votación la definieron el juecista Sebastián Guruceta y la vecinalista Amalia Gómez, quienes otorgaron su voto al disidente Avilés y con esto la presidencia.

Para sumar más discordia a la elección de autoridades, la mano derecha del ahora presidente, la edila Raquel Merlino fue elegida como vicepresidenta primera y Guruceta como vicepresidente segundo, sin dejar ningún cargo para el oficialismo.

Hoy, el intendente Carlos Felpeto abrirá el período de sesiones ordinarias con un discurso en el que, por primera vez, tendrá que vérselas cara a cara con un cuerpo netamente opositor en el que apenas suma tres votos. Felpeto deberá lidiar, además, con un tribunal de cuentas también dominado por la oposición, y al igual que el sindicato de empleados municipales cuyas elecciones de mayo último otorgaron la presidencia a un grupo más combativo que el que presidió el movimiento sindical durante los últimos ocho años.

Comentá la nota