El día en que la oposición coincidió en Bahía Blanca

El día en que la oposición coincidió en Bahía Blanca
De Narváez estuvo junto a Michetti y Carrió llegó para acompañar a Stolbizer y a Alfonsín.
En los dos actos de habló de cambio y de volver "a la época de nuestros abuelos". En ambos lados se elogió al campo y a los dirigentes ruralistas que lograron incluir en sus listas en una zona fuertemente agrícola-ganadera. Tanto uno como otro le apuntaron sus dardos a los gobiernos nacional y provincial. Y ahí se acabaron las coincidencias. Casi a la misma hora y a trescientos metros de distancia uno del otro, Unión Pro y el Acuerdo Cívico y Social presentaron en Bahía Blanca a sus candidatos locales.

De las quinientas personas en el Teatro Rossini Paradiso a las casi mil trescientas que radicales, margaritos y socialistas lograron convocar en el salón Bariloche del club Olimpo frente a la céntrica plaza Rivadavia. De un lado, la puntualidad inglesa de Francisco De Narváez y su gente para comenzar el mitin a la hora prevista. Del otro, el atraso en el avión que trajo de Capital Federal a Elisa Carrió y Ricardo Alfonsín. Aquí el bullicio de la Juventud Radical y las remeras con la imagen de Raúl Alfonsín al mando de un bombista de boina blanca y mucho espíritu de los actos ochentistas entre los veteranos afiliados a la UCR y devotos de la recuperada lista 3. Tres cuadras más allá, un imponente plasma para seguir en vivo la presentación, carteles prolijamente apilados con el nombre de cada distrito de origen de los candidatos regionales y bastante menos fervor. "Si lo hacíamos en Comercio seguro iban más peronistas" se lamentó un legislador disidente del PJ que busca la reelección, añorando no haber elegido un sitio tradicionalmente justicialista para el lanzamiento.

La gran novedad de Unión Pro fue la presencia de Gabriela Michetti que pasó por Laprida donde almorzó en lo de sus padres. "Hay que volver a la política como servicio" reflexionaba serena, mientras en el otro acto Margarita Stolbizer, enérgica, azuzaba a la estrategia de introducir a la candidata macrista en la provincia. "Tienen que traerla porque no se animan a venir con los candidatos fantasmas de la lista de De Narváez", chicaneó.

Como hacen los artistas al final de cada show, De Narváez y Michetti saludaron todos en el hall de acceso al teatro, allí donde el candidato en la provincia negó cualquier responsabilidad de su sector en el ataque a Daniel Scioli en Lobería. "Acabo de hablar con el gobernador y de manifestarle el más absoluto repudio" reveló. Al mismo tiempo, en el otro acto, Carrió hacía subir la temperatura en una fría noche bahiense. "Para salvar a la Argentina hay que derrotar a Nestor Kirchner a lo largo y ancho del país", pedía la candidata a diputada por Capital que cuestionó la política económica del gobierno y la actitud de la UIA ante la nacionalización de las empresas de Techint que anunció Chávez.

Los discursos apasionados y elevados de las mujeres ex radicales contrastaron con lo medido de las exposiciones de los postulantes PRO, casi al nivel de un tono dialoguista. De su competidora directa Lilita sólo hizo una mención. "Tiene razón Gabriela Michetti cuando dice que estoy vieja. Vieja pero espléndida", dijo en una digresión muy aplaudida. Carrió también cargó contra el proyecto de ley de radiodifusión. "Vienen para quedarse con todos los medios de la Argentina" advirtió y alertó a los periodistas locales sobre la presión que significará la renovación de licencias cada dos años que establece la iniciativa oficial.

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