La oposición no cierra el diálogo pero le pide un cambio de actitud a Lifschitz

La oposición no cierra el diálogo pero le pide un cambio de actitud a Lifschitz
Los referentes de la oposición en Rosario desecharon ayer la existencia de intereses electorales detrás del plantón protagonizado por los presidentes de los bloques disidentes en el Concejo Municipal, que el martes pasado no asistieron a la reunión convocada por el intendente Miguel Lifschitz para analizar distintos temas. Si bien las heridas no restañaron del todo, evitaron hablar de un quiebre del diálogo. Y reclamaron un cambio de actitud en el Palacio de los Leones.
"Hay que dar señales a la sociedad de que, más allá de las diferencias políticas y la confrontación electoral, los que tenemos una responsabilidad de gobierno también nos ocupamos de los problemas prioritarios", afirmó Lifschitz a 24 horas de la detonación de la polémica con epicentro en Buenos Aires 711. Luego agregó: "Seguramente nos reuniremos en estos días".

Poco antes del encuentro, el segundo en lo que va del año, el intendente recibió un escrito con la firma de Alfredo Curi (PPS), Jorge Boasso (Intransigencia y Renovación Radical), Daniela León (UCR), María Eugenia Bielsa (Encuentro por Rosario) y Arturo Gandolla (Frente para la Victoria-PJ). Los reproches apuntaron a la agenda sugerida por Lifschitz: dengue, concesión del hipódromo, Plan Urbano y complejo habitacional en Travesía y Juan José Paso.

"Nunca hubo un diálogo fecundo. Sólo una mayoría automática de doce votos contra el resto", arremetió Boasso, quien aseguró que el intendente "intenta ahora abrir el juego porque le va mal en las encuestas y ante la opinión pública".

Tras acusar al socialismo de "notificar primero a los medios de comunicación y, posteriormente, a los concejales", el radical advirtió sobre la elección de cuatro temas "con falencias por parte del municipio". Por eso desafió a Lifschitz: "Si quiere hablar, que venga al Concejo y plantee un diálogo abierto, incluso frente a la prensa y los ciudadanos en las gradas".

A su turno, Bielsa aclaró que la decisión del arco opositor "no tiene que ver con ningún momento político sino que es un debate ya instalado: el rol del Concejo, porque no entienden que cogobierna".

En deuda. "Lifschitz pone sobre la mesa un tema clave como el dengue, pero incumple una ordenanza existente y aquellas ofrecidas por otros ediles al respecto, además de no citar a las autoridades sanitarias santafesinas, porque es un problema interprovincial", argumentó la ex vicegobernadora.

En ese sentido, durante la sesión de ayer en el Palacio Vasallo se instó a la Intendencia a "implementar con urgencia acciones imprescindibles" para prevenir el dengue en función de una ordenanza de 2007.

"Frente al conflicto con el campo, la inseguridad o la crispación social, no da para pensar que lo ocurrido en Rosario es un problema político o electoral", advirtió Bielsa, quien ratificó su predisposición a "trabajar en conjunto en iniciativas en las que estemos en igualdad de condiciones".

Gandolla, en tanto, rechazó el llamado a "una reunión para sacarse una foto, mientras en el Concejo aplican una mayoría automática".

Si bien afirmó que "hay condiciones para mantener el diálogo", apeló a la ironía y lo supeditó a "un cambio de actitud de Lifschitz y del bloque oficial, aunque tal vez éste último deba recibir instrucciones del Ejecutivo para hacerlo".

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