La oposición busca cómo recomponer la unidad perdida

Por Laura Capriata

Después de la amarga sorpresa que les significó que el socialismo votara con el kirchnerismo a favor de la estatización de las jubilaciones en la Cámara de Diputados, los partidos opositores intentarán mostrar que su alianza parlamentaria está intacta y avanzar con el armado del frente electoral para 2009 que los desvela desde hace algunos meses.

La decisión socialista rompió la inédita sintonía que había llevado a los diputados de Pro, la UCR, la Coalición Cívica (CC) y el Partido Socialista (PS) a oponerse juntos y plantear alternativas comunes a los principales proyectos que el Gobierno presentó este año en el Congreso, como las retenciones al campo, la movilidad jubilatoria o el nuevo presupuesto.

Aunque la oposición sintió el golpe (cosecharon muchos menos votos que los habituales) no desea que la división se repita y piensan estrategias para revitalizar su unidad.

Ayer, por caso, se reunieron en Venado Tuerto el presidente del radicalismo cordobés, Mario Negri, y la vicegobernadora de Santa Fe, cuna del socialismo, Griselda Tessio. "Hay que comenzar a trabajar seriamente y profundizar coincidencias programáticas entre la oposición, tal cual propuso (Raúl) Alfonsín -enfatizó Negri-. El desafío no es amontonarse para una elección, sino construir una alternativa previsible, seria y que exprese el cambio."

Mientras tanto, los bloques opositores insistirán en mostrarse unidos en el Congreso para oponerse a la intención oficial de volver a declarar la emergencia económica y de prorrogar el impuesto al cheque. Tampoco descartan un reclamo conjunto por la decisión del procurador Esteban Righi de recortar facultades de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.

"Seguimos trabajando muy bien juntos y vamos hacia un armado electoral para 2009 que incluya a la UCR y el socialismo, entre otros", señaló a LA NACION el jefe del bloque de la CC en Diputados, Adrián Pérez (Buenos Aires).

La otra novedad en las filas opositoras son los movimientos del macrismo, sediento de conseguir estructura y aliados en los principales distritos del país a cambio de sus votos en la Capital. Los radares del jefe de gobierno porteño apuntan principalmente al vicepresidente Julio Cobos, al ex gobernador peronista Felipe Solá y a la radical Margarita Stolbizer, por ahora aliada de Elisa Carrió.

"Novedad del año"

Pero la alianza parlamentaria que mantienen con la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo en el Congreso hace pensar a algunos macristas que un acuerdo mayor es posible, aún cuando hasta ahora se mantenían afuera de ese armado electoral.

Uno de los más entusiastas de la idea es el presidente de la bancada de Pro en Diputados, Federico Pinedo (Capital). "La confianza y la acción conjunta que se gestó entre nuestros partidos a partir del trabajo parlamentario me parece la novedad política del año", alabó Pinedo. Para el jefe del macrismo en el Congreso "ya no hay odios medulares que impidan el diálogo entre la oposición, que hoy es muy fluido".

Desde otros partidos llegan señales que hacen pensar que el sentimiento es mutuo. "La relación entre todos nosotros es muy buena y nuestras diferencias son insignificantes. Yo no cierro ninguna puerta", le dijo a LA NACION el presidente de la bancada radical en Diputados, Oscar Aguad (Córdoba).

El argumento del radical es que será necesario "construir escenarios nuevos" para tratar de equilibrar la representación de fuerzas en el Congreso en 2009. Sin embargo, no todos piensan igual en la UCR, y para sectores como el alfonsinismo, entre otros, Macri representa un límite que no cruzarán.

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