La oposición advierte sobre un fraude en los comicios

Los postulantes de distintas fuerzas consultados por EL SIGLO vaticinaron que el oficialismo apelará a maniobras desleales para imponerse en las urnas.
Si bien nunca tuvieron confirmación judicial, por lo menos en Tucumán, las denuncias de la oposición sobre supuestos fraudes electorales orquestados por el oficialismo se convirtieron en una constante durante los últimos tiempos.

Este año no será la excepción y, a 20 días de los comicios legislativos nacionales, los dirigentes de distintas fuerzas consultados por EL SIGLO ya advierten sobre la posibilidad de que el Frente para la Victoria apele a prácticas desleales para imponerse en las urnas.

El candidato a senador en primer término del Acuerdo Cívico y Social (ACS), José Ricardo Cano, aseguró que "en todas las elecciones de los últimos años hubo maniobras deshonestas por parte del oficialismo, que se impuso repartiendo bolsones y dinero con recursos de todos los tucumanos para comprar voluntades y utilizando como rehenes a beneficiarios de planes y empleados públicos para que voten a favor sus candidatos".

Según consideró el opositor, "estas prácticas espurias también se repetirán en las elecciones del 28".

A la hora de justificar sus temores, Cano advirtió que "en los últimos años, en todas las mesas en que la oposición no puso fiscales después apareció que votó el 90 por ciento del padrón. Se inflan las urnas, eso se hace desde hace muchos años, y es lo que queremos evitar ahora, poniendo fiscales en las 3.070 mesas que habrá en toda la provincia", sentenció.

A su turno, Esteban Jerez, candidato a diputado en segundo término por la Unión Pro Federal (UPF), admitió que "siempre está latente la posibilidad de que el oficialismo haga fraude y obre deshonestidad electoral, mediante el manejo del aparato del Estado y los recursos públicos para la compra de voluntades, como hizo siempre el oficialismo".

El legislador opositor recordó que "en los comicios de 2003 y de 2005 los votos en blanco fueron computados a favor del oficialismo, permitiéndole ganar en las urnas, algo que fue denunciado por la oposición y frente a lo cual la Justicia Electoral no hizo nada".

Para Jerez "la única manera de conjurar estas prácticas, además de un mayor control por parte de las autoridades electorales, es con los fiscales que pueda aportar cada partido o frente, que en el caso de UPF serán más de 3.200".

Convocatoria

El dirigente de UPF lamentó que "la oposición no haya coordinado todos sus esfuerzos para diseñar un plan de fiscalización conjunto". Por ello, lanzó una convocatoria "a toda la oposición, para que se trabaje en el diseño de un plan que permita evitar que el oficialismo obtenga los 100 mil votos que siempre ganó mediante el fraude".

Por su parte, el legislador provincial y candidato a senador por Fuerza Republicana (FR), Ricardo Bussi, sostuvo que "siempre y en todas las elecciones, desde hace 20 años", su partido "tomó todas las previsiones necesarias para evitar el fraude, porque el peronismo es una fuerza intrínsecamente tramposa. Este año contamos con 3200 fiscales ya instruidos y que cuentan con la experiencia de varios comicios en esta tarea de fiscalización", precisó.

El parlamentario republicano fue terminante al advertir que "habrá un intento de fraude. En toda elección hay pequeñas trampas, voto cadena, tapa de votos opositores en el cuarto oscuro, entrega de bolsones a cambio de votos y compra de fiscales con dinero para que se vayan a su casa y no controlen. Estas mañas siempre son puestas en práctica por el peronismo", acotó.

Como ejemplo, Bussi recordó "lo sucedido en los comicios de 1.999", cuando los tucumanos se fueron a dormir pensando que él había ganado la elección, pero se levantaron con la noticia de que el peronista Julio Miranda se había impuesto en las urnas. "A mí robaron la gobernación en 1.999, cuando además de la trampa que hicieron durante la jornada electoral, hubo un fraude descomunal en el correo y la elección se dio vuelta a las 5 de la mañana", espetó el legislador.

Grave denuncia

El postulante a senador en primer término por el Partido Laborista (PL), Osvaldo "Renzo" Cirnigliaro, fue contundente: "No tengo dudas de que habrá fraude en las elecciones del próximo 28 de junio por dos razones: Primero porque siempre lo hubo, desde la primera elección de José Alperovich en 2003, que fue la más fraudulenta de todas, hasta la última en 2007, cuando al partido laborista le robaron dos legisladores; y en segundo lugar, porque algunos compañeros del Interior que pertenecen a las filas del oficialismo me aseguraron que habían recibido precisas instrucciones del Gobierno de ganar a cualquier precio, incluyendo entre esas herramientas la compra de fiscales, el robo de urnas y la violencia, si fuera necesario", denunció.

Renzo dijo que "para evitar el fraude el PL va a poner de fiscales a hombres de absoluta confianza, que no se vendan y que respondan con firmeza cualquier atentado a la democracia por parte del Gobierno. Hemos intentado en vano implementar el voto electrónico, que hubiera evitado estos problemas; pero Alperovich se opuso porque de esa forma no podría hacer trampa", advirtió.

Temores de izquierda

El candidato a diputado por el Partido Obrero, Daniel Blanco, coincidió en que "en todas las últimas elecciones hubo fraude electoral".

El dirigente de izquierda reforzó su apreciación señalando que "cuando regía la ley de lemas, la normativa electoral ya legalizaba el fraude; y desde se cambió por la norma de las llamadas colectoras, también, porque la lista madre del oficialismo y sus partidos satélites pueden llegar a contar con 20 fiscales y los opoitores que van en soledad uno solo, lo cual permite la manipulación del escrutinio",acotó.

Además, agregó que "la experiencia de las últimas elecciones indica que donde no hay fiscales de la oposición, esos partidos pierden un promedio del 30 por ciento de los votos que obtienen en otras mesas donde sí los tienen".

Blanco vaticinó que el próximo 28 de junio "con el aparato del Estado en manos del oficialismo, los recursos del pueblo serán utilizados no solo para comprar voluntados, sino lo que es más grave, para coartar a las autoridades de mesa y a la propia policía, como el PO comprobó y denunció en las últimas elecciones. Lamentablemente creemos que habrá fraude en estas elecciones, porque siguen estando presente todos los factores que lo hicieron posible en el pasado", pronosticó.

Comentá la nota