La oposición acusó de "espionaje" a Zapatero.

Fue denunciado por escuchas ilegales.
Tras permanecer a la defensiva por una investigación de presunta corrupción en sus filas, el opositor Partido Popular (PP, derecha) contraatacó ayer al acusar al presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, de realizar supuestas escuchas telefónicas ilegales a dirigentes opositores.

La polémica, que sacudió la habitual calma del veraniego mes de agosto, se inició anteayer, cuando la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, afirmó que le "consta" que "desde las autoridades judiciales y policiales se están produciendo escuchas telefónicas ilegales".

Según Cospedal, tales escuchas "nada tienen que ver" con las investigaciones de supuestos casos de corrupción en las filas de ese partido, como el llamado "caso Gürtel". Ante la dureza de los dichos de la dirigente opositora, Zapatero se vio obligado a hacer una pausa en las vacaciones que pasa junto con su familia en las islas Canarias, para referirse públicamente a las acusaciones recibidas.

"Les pediría a algunos dirigentes del Partido Popular que tuvieran sentido de la responsabilidad, porque ellos saben muy bien que las instituciones funcionan adecuadamente y que eso garantiza el Estado de Derecho", dijo el presidente español durante una breve aparición televisiva, en la que se percibió su esfuerzo por elegir cuidadosamente cada una de sus palabras.

"Deseo quedarme ahí", dijo, al cerrar su escueto mensaje. Con esa frase, buscó ponerle un punto final a esta controversia.

Sin embargo, diversos medios españoles reflejaron la "preocupación" del PP por contrarrestar las presuntas maniobras de espionaje.

Según algunas versiones difundidas ayer, la fuerza opositora se contactó con empresas de seguridad privada para rastrear sus propias oficinas, en busca de micrófonos ocultos o de evidencias de otros métodos para "pinchar" comunicaciones telefónicas.

Sin embargo, las duras acusaciones sobre presuntas escuchas fueron tan sólo las más resonantes de una serie de denuncias del PP efectuadas contra el gobierno en los últimos días.

El martes pasado, Cospedal le había pedido a Rodríguez Zapatero que persiguiera "a ETA, antes que al PP" y, además, dijo lamentar que España "viva ahora en un Estado policial" como "no se vivía desde hace muchos años".

También acusó al presidente español de "utilizar a las instituciones, a la Fiscalía General, a la policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia" con el único fin de "perseguir a la oposición".

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