La oposición acusa al Ejecutivo de no informar sobre los actos de Gobierno

El senador demócrata Ernesto Corvalán envió ayer dos pedidos de informes al Ejecutivo. Uno se relaciona con los $ 13 millones que el ministro de Salud pidió al Ministerio de Seguridad para salvar parte del rojo y pagarle a los proveedores.
Lo más probable es que Corvalán no tenga demasiada suerte con la respuesta, ya que es común que el Gobierno no conteste este tipo de requerimientos por parte de los legisladores de la oposición o lo haga después de varios meses y de repetidas insistencias.

En cambio, si se invita en este caso al ministro Sergio Saracco o a cualquier otro funcionario involucrado en el área es probable que tenga un poco más de suerte. Pero no demasiada, según indican los antecedentes en la Casa de Patricias y Peatonal.

Es que los responsables de las diferentes áreas suelen asistir a las citas que la oposición propone para dar explicaciones sobre algún tema pero es común que concurran munidos con escasa o irrelevante información. Por eso, si después de esa visita prometen datos anexos para sumar a su exposición, los mismos casi nunca llegan a manos de quienes los solicitaron.

En el caso concreto de Salud, esto ocurrió cuando Saracco acudió en agosto a contar lo que se había hecho mientras duró la Emergencia Sanitaria por la Gripe A y, en aquella oportunidad, no se manifestó la necesidad de grandes refuerzos presupuestarios.

Por eso, cuando llega el pedido desesperado por una deuda que el Ministerio tiene que cubrir por -a esta altura- unos $40 millones, las dudas asaltan a los legisladores que el lunes esperan poder saldar con la presencia del ministro en la Legislatura (ver aparte).

Lo cierto es que los legisladores se vienen quejando desde hace tiempo de que el Gobierno es "reacio a contestar los pedidos de informes" o a brindar más datos.

Los requerimientos que se hacen por escrito pasan a dormir en escritorios mientras que, cuando los funcionarios van a la Legislatura, prefieren dar la menor información posible. Como sucedió con Saracco, hace tres meses pasó algo similar con el ministro de Hacienda, Adrian Cerroni, quien se presentó ante los senadores con poca o nula información sobre las cuentas provinciales y luego nunca volvió para detallar el delicado estado financiero oficial, que incluso ha llevado a pensar en un nuevo endeudamiento del Estado.

"Los funcionarios vienen pero no traen ningún número. Sucedió con Salud, con Hacienda y con el tema de Vivienda", comentó la senadora Alejandra Naman del ARI.

En este sentido, el senador Aníbal Rodríguez (Confe) expresó que las exposiciones de más de un funcionario han sido "lamentables", ya que no tenían precisiones de nada. "Todo lo tienen que averiguar pero después nunca terminan de enviar los datos que se les piden", contó.

"No tenemos información a pesar de haber pedido hace tres meses la presencia del ministro Cerroni o un informe por escrito de la situación de las cuentas de la Provincia", se quejó el miércoles la diputada radical y presidenta de su bloque, Liliana Vietti, cuando se presentó el pedido de transferencia de la partida de Seguridad a Salud de manera urgente.

El retaceo de información se observa en lo poco que aparentan saber los funcionarios citados respecto de sus propias áreas y en la excesiva demora que, según la oposición, tienen los pedidos de informe que se realizan. "Las respuestas son nulas en este sentido", advirtió el senador radical Leopoldo Cairone mientras que Rodríguez explicó que algunas sólo empezaron a llegar cuando en el recinto contabilizaba los días que llevaba esperando una resolución.

"Tengo pedidos de informes sin responder por 300 y hasta por 500 días", contó el legislador cobista. Con él coincidió el presidente del bloque demócrata de senadores, Carlos Aguinaga: "los ministros han venido con excepción de Cazabán que es intocable para todos pero los informes no los contestan a tiempo".

Desde el oficialismo, creen que la oposición exagera y advierten que los pedidos de los legisladores son innumerables. De hecho, se calculan en más de cinco por sesión de cada una de las Cámaras. Por otra parte, el justicialismo dice que en general los funcionarios responden y que cuando se atrasan las autoridades de los Cuerpos se encargan de reiterarlos.

"Los pedidos son contestados en su mayoría y yo me he encargado de insistir cuando hay reclamos por parte de los diputados", remarcó Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados.

El legislador aclaró que los funcionarios tienen el deber de responder los requerimientos del Poder Legislativo y que, por eso, se ha preocupado por aprobar en el recinto dichos pedidos. Por su parte, Miriam Gallardo, presidenta provisional del Senado, opinó que en ocasiones se pide información que es suministrada por el Ejecutivo pero que los legisladores no se preocupan por buscar en los sitios correspondientes.

"Las tardanzas a veces se dan por el circuito que cumplen los pedidos y, otras, porque no es fácil recabar la información".

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