La oposición acordó un plan para después de las elecciones

Fueron semanas de intensas negociaciones, coronadas con la firma de un documento sobre la medianoche del miércoles. Más de 50 legisladores, candidatos y dirigentes de la oposición aceptaron, poniendo su nombre en ese papel, un compromiso común que se hará efectivo después del 10 de diciembre, cuando asuman los diputados y senadores que serán electos el 28 de junio.
Buscarán desde ese día llevar a la práctica el "compromiso republicano" que proponen los 20 puntos del texto consensuado, como ayer anticipó El Cronista. Esperanzados con los números que arrojan por estos días las encuestas, los legisladores de Elisa Carrió, Mauricio Macri, el socialismo y la UCR están confiados en que serán mayoría en el Congreso, y a partir de ese escenario buscarán impulsar su agenda en el Parlamento.

"Proponemos y nos comprometemos a proyectar, discutir y dictar a partir del 10 de diciembre de 2009 -y antes si así fuera posible- toda la legislación que concrete las propuestas expresadas en este documento, o a derogar aquellas normas que se le opongan", reza el último párrafo del texto. El documento, llamado Acta del Consenso Republicano, manifiesta a lo largo de dos páginas los objetivos que los opositores enrolados en el PRO, la Coalición Cívica, el PJ disidente, la UCR y sectores agrarios se comprometieron a buscar desde el Congreso. La mayoría de esas propuestas son abstractas, aunque se expresan en cuatro propósitos concretos: derogar los superpoderes, modificar la ley del Consejo de la Magistratura, reformar la ley electoral y sancionar una nueva ley de Coparticipación.

De las firmas estampadas al pie del texto se destacan las del senador Samuel Cabanchik (Coalición Cívica), los diputados Federico Pinedo y Luis Galvalisi (PRO), Luis Lusquiños (Frejuli), Oscar Cuccovillo (PS), Pedro Morini (UCR) y Dante Camaño (PJ disidente), el legislador porteño Martín Borrelli y los dirigentes Carlos Brown (al frente del Movimiento Productivo de Eduardo Duhalde) y María del Carmen Alarcón (secretaria de Integración Regional de Hermes Binner). Además, adhirieron la ex vicejefa porteña Gabriela Michetti, el senador radical Ernesto Sanz y la diputada juecista Norma Morandini.

Quien coordinó la redacción del documento, a lo largo de tres concurridas cenas en el Club del Progreso porteño, fue el ex presidente de la Sociedad Rural y ex diputado del cavallista Acción por la República, Guillermo Alchouron. "Los veinte puntos propuestos son compartidos por el arco opositor", remarcó el dirigente.

Además del impulso de Alchouron, el acuerdo también fue fruto de las conversaciones que, desde hace un año, vienen manteniendo los diputados opositores para alcanzar un objetivo de máxima: una agenda parlamentaria común. Esas charlas quedaron por ahora empantanadas al calor de la campaña. El escenario preelectoral metió la cola y apenas permitió que la adhesión al Acta del Consenso Republicano de legisladores y dirigentes fuese "a título personal". Ahora, cada uno de ellos elevará el texto a los presidentes y jefes de bloque de sus respectivos partidos, para intentar que el consenso sea a nivel partidario y de las bancadas parlamentarias.

Sin embargo, apenas nacido, ese intento de comprometer instancias partidarias ya sufrió algunos reveses. El bloque de diputados de la Coalición decidió, durante una reunión en las últimas horas, no firmar el documento antes de las elecciones. "No queremos hacer una sobreactuación pública de esto", explicaron voceros de la bancada que conduce Adrián Pérez, aunque reconocieron que "después de las elecciones, es probable" que la Coalición Cívica acepte discutir el tema con sus colegas. Más directos, en el entorno de la líder de la fuerza, Elisa Carrió, se quejaron de la "oposición oportunista" que quiere "juntar votos a costa de Lilita".

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