UNA OPORTUNIDAD QUE EMPIEZA A DESVANECERSE El tren de alta velocidad de Retiro a Mendoza con escala en Junín quedó lejos por la crisis financie

El Gobierno extendió el plazo de entrega de proyectos para la licitación por falta de oferentes.
Poco después de haber dejado en ridículo al Gobierno –que sostuvo que no podía afectar al país–, la crisis financiera internacional llegó a Junín... en tren.

Es que el servicio de pasajeros de “alta prestación” que pretende unir a la ciudad de Buenos Aires con Mendoza, previa escala en nuestra ciudad, parece desvanecerse lentamente.

La noticia de estos días es que el kirchnerismo decidió postergar el límite para la recepción de ofertas para la instalación de este tren pensado para viajar a más de 260 kilómetros por hora.

El cierre del plazo estaba previsto para ayer, pero, ante el temor de que cayera definitivamente por la falta de iniciativas privadas, la Secretaría de Transporte reaccionó rápido y extendió el plazo hasta el 10 de febrero de 2009.

Así, la suerte del servicio que devolvería a Junín al primer plano en la estructura ferroviaria del país parece ser la misma que del Tren Bala a Rosario y Córdoba y el soterramiento de la línea Sarmiento: ausentes hasta nuevo aviso de cambio en la marea financiera y económica.

Cifras temibles

Para entender esta situación hay que recurrir al pliego licitatorio, en donde dice expresamente que los interesados en presentar una propuesta necesitan contar con una financiación que no baje del 50% del monto total del proyecto. Y, si el estimativo es de 8.328,9 millones de pesos, quien quiera emprender deberá desembolsar sin chistar 4.200 millones de pesos. Hasta ahora, el pliego había despertado el interés de cuatro grupos de empresas que incluían fondos nacionales y extranjeros, pero, en los últimos días, no se escucharon noticias de ninguno de ellos. Para los interesados en que funcione –privados o públicos–, sólo queda esperar novedades positivas en los mercados financieros internacionales.

Comentá la nota