Oporto se mete en el ordenamiento del PJ

Al titular de Educación de la provincia "le encantaría" lograr un rol activo en la búsqueda de consenso dentro del Justicialismo. "Me parece que es momento para decir lo que uno piensa", indicó a LA CAPITAL.

Luego de anunciar con los dirigentes gremiales la creación de los comités de salubridad para las escuelas, el ministro de Educación de la provincia, Mario Oporto, colgó el saco en el respaldo de una silla y continuó su trabajo en el despacho. Habla sin apuro, tranquilo.

En medio de las cuatro semanas de receso escolar por la gripe A y las vacaciones, asegura que ahora sólo le preocupa la comida para los chicos que concurrían a los comedores y en llegar al 3 de agosto con las aulas en condiciones. Sin embargo, para este semestre tiene pensado convocar a los partidos políticos más votados en estas elecciones. El motivo es discutir un proyecto de escuela secundaria, que tenga 20 año de vigencia. "Es hora que las gestiones de gobierno se dediquen no a cambiar leyes sino a ejecutar las leyes que ya se han votado", señaló en diálogo con LA CAPITAL.

La iniciativa está cargada de señales hacía los peronistas que se alejaron del oficialismo antes de la competencia electoral. "Había que esperar a que terminaran las elecciones", dijo el ministro, y aseguró: "Es un momento para decir lo que uno piensa".

Oporto, con idealismo, va más allá del 2011. "Creo que el partido necesita definirse doctrinariamente, no necesita ver quién está mejor posicionado". Y también dispara que "no se puede estar en un partido político en el que unos piensan que hay que estatizar y otros piensan que hay que privatizar".

Además explicó cómo debe ser la gestión educativa provincial y en qué se destinan los 17.400 millones de pesos de presupuesto que tiene la cartera. Pide más coparticipación federal y siempre afirma que el salario docente debe mejorar.

- ¿Habrá cambios en los ciclos o la cantidad de años de la secundaria?

- Eso está establecido por ley y es hora que las gestiones de gobierno se dediquen no a cambiar leyes sino a ejecutar las leyes que ya se han votado. Cuando termine el diseño de una nueva escuela secundaria para ejecutar lo que la ley me obliga, además de los gremios y los actores del sistema, voy a convocar a los partidos políticos para que haya un proyecto único de escuela secundaria que dure 15 ó 20 años. Estamos planteando una escuela secundaria para 15 ó 20 años, que va a ir siendo corregida por las distintas gestiones pero que va a tener intocable su esencia, pero para eso hay que consensuar, escuchar a los otros y ser capaz de renunciar a algunas ideas que uno tiene en bien de un proyecto que sea mayoritario.

- ¿Cuándo ocurriría?

- Tendría que empezarse ya, había que esperar que terminaran las elecciones, porque en un proceso electoral iba a estar deformada la buena voluntad de quienes quisieran colaborar. Creo que ahora estamos en un momento excelente, para que todos estos partidos que han ganado representatividad en la Legislatura, que han demostrado que el pueblo de la provincia los consideró en su voto, pongamos todo sobre la mesa y hagamos una propuesta única. Hagamos política de Estado. La escuela secundaria no puede sufrir más modificaciones, no puede estar dañada por la iniciativa de cada uno que llega que quiere poner su sello.

- Es una tarea que coincide con el perfil pos electoral de las autoridades de PJ ¿Cree que con esta convocatoria podría tener un rol activo en el armado en la provincia?

- Me encantaría que sea así, voy a tratar de que sea así. Ojalá que mis compañeros de partido crean que puedo tenerlo. Los roles activos hay que ganárselos y tienen que ser aceptados, uno puede tener la mayor voluntad pero si no dice cosas que les interesan a los otros o no puede hacer escuchar su palabra... Yo voy a tratar de decir lo que pienso y me parece que es un momento para decir lo que uno piensa. Creo que el partido necesita definirse doctrinariamente, no necesita ver quién está mejor posicionado. Entonces capaz que más que una interna sería maravilloso elegir representantes para una asamblea que discutan la actualización doctrinaria y definan cuál es el peronismo del siglo XXI. Capaz que es mucho idealismo (sonríe).

- Seguro.

- Pero es como en un país. Primero hay que elegir una asamblea constituyente y después se elegirán los gobiernos que marca esa nueva constitución. El peronismo necesita hacer la actualización doctrinaria y que defina los grandes rumbos del justicialismo. Sobre el rol del Estado, la estrategia de la economía, las políticas sociales, la relación con el continente, las cosas esenciales. Tiene que ser amplio, aunque albergue contradicciones, no somos sectarios. Pero hay que tener cierta dimensión, no se puede estar en un partido político en el que unos piensan que hay que estatizar y otros piensan que hay que privatizar, que algunos piensan que hay que unirse con los países del continente y otros piensan que los países del continente son nuestros enemigos.

- ¿Se sintió incómodo cuando algunos de esta gestión se fueron con Felipe Solá?

- Para nada, me sentí incómodo porque creo desde hace muchos años en un modelo de desarrollo que es éste. Respeto lo que hacen algunos, a muchos de ellos los quiero, son amigos míos como Mouillerón. Me parece que hay una crisis más general que nos ha llevado a equívocos de gente que pensamos casi igual y que estamos en lugares distintos, pero yo nunca dudé que mi lugar fuera el peronismo y que no fuera un sector con mucha más influencia conservadora no peronista, como representa Macri y De Narváez. Lo digo con respeto.

- ¿Cómo analiza la posición de Solá?

- Yo le tengo mucho afecto a Felipe, no quiero juzgarlo. Ya está, estuvimos en lugares distintos y cuando uno, con gente que tiene afecto, está en lugares distintos tiene una carencia, siempre tiene como un dolor, porque uno quiere estar con los amigos, con la gente que valora, que admira, que sabe lo que piensa. Pero la política tiene coyunturas, entonces él eligió estar en un lugar donde yo jamás hubiese elegido estar. Tal vez el piense igual de mí, pero eso no me daña. Y por eso lo importante es la discusión doctrinaria porque sino discutimos sobre personas y no es bueno discutir sobre personas. Yo creo que muchos de mis amigos que estuvieron en otro espacio político distinto al mío en estas elecciones no hacen carreras personales, creen en las cosas. Discutiremos, pero creen en las cosas.

- ¿Se van a volver a juntar los peronistas?

- Ojalá. Todos los que queremos una Argentina moderna y popular vamos a estar juntos. Las elecciones son coyunturas y en las coyunturas nos equivocamos todos y acertamos todos. Repito, uno no puede estar en un partido donde algunos creen que Brasil es el aliado estratégico y otro que es el enemigo histórico.

Una década de gestión

- ¿Cómo evalúa sus resultados?

- Voy a medir mi gestión sobre el cumplimiento de la ley. Si cuando termina nuestra gestión más chicos van al jardín de infantes, al secundario, hay menos repitencia, menos abandono, habremos formado parte de un gobierno popular. Si las brechas se agrandaron, menos chicos van al jardín, más chicos abandonan, habré formado parte de una gestión que fracasó. Yo me voy a poder juzgar por eso. Uno tiene que medir por una década, no puede medir por cuatro días. Cómo cobraban los docentes en el año '99 y cómo cobran ahora.

- ¿Y el poder adquisitivo?

- Seguramente que si medimos eso, el salario docente creció en dólares. Pero aparte de eso, la ideología de la estructura del salario, quién trabajó para que el salario creciera con su base en negro y quién trabajó para fortificar el básico y eliminar las sumas no remunerativas. Ahí se juzgan las políticas. A quién le da bronca aumentar a los docentes y a quién satisfacción, quién defiende el estatuto del docente, porque creemos que ahí están los derechos de los trabajadores, y quién cree que el estatuto del docente es un perjuicio y hay que eliminarlo. Quién cree en la flexibilidad laboral y quién en los derechos de los trabajadores.

- ¿Siente que los gremios van a pedir aumento este año?

- No lo sé. No es un tema de hoy. No vamos a huir a ningún tema, pero la verdad que no lo sé. Que uno esté muy satisfecho del trabajo colectivo no inhibe que mañana tengamos temas tensos o conflictivos; o no y que lo resolvamos con facilidad. Pero esto demuestra que no significa una pelea, es una dinámica democrática.

- El 95% del presupuesto se va en salarios, el resto en gastos de infraestructura…

- Ojalá que fuese sólo eso, porque si yo tuviese el 5% de 17.000 millones en infraestructura estaría bárbaro infraestructura. No, es infraestructura, que implica construcción y mantenimiento; servicios, hay que pagar la luz y el gas de las escuelas; transporte, que es un gasto importante; equipamiento didáctico y mobiliario. Esas serían las erogaciones más fuertes y aparte el sostenimiento del aparato burocrático.

- ¿Y qué queda para la gestión, lo meramente educativo?

- Eso es la gestión, porque lo meramente educativo es la capacitación docente, el buen pago a los docentes, el equipamiento de las escuelas y la creación de nuevos servicios y después las instrucciones pedagógicas que hace el organismo central con un ínfimo equipo y presupuesto. A veces impacta que tanto porcentaje del sistema se lleve en salarios, pero nada reemplaza a un docente y no está mal que se lleve un gran porcentaje porque el recurso humano es lo esencial del hecho educativo. Tenemos 280 mil docentes, tenemos que tener más. No deben faltar docentes de educación física, informática. A partir de julio todos los chicos a partir de 4º grado van a tener inglés porque vamos a crear los 250 cargos que faltan. Entonces cuando vos tomás una decisión educativa el 90% de las decisiones las tomás sobre la masa salarial, que no es sólo mejorar el salario que aparte hay que hacerlo. Si vos decís que hay que reducir el número de alumnos por curso para que haya menos alumnos y aprendan mejor, es salario porqué tenés que poner otro docente; si vos decís quiero que los chicos aprendan informática es salario porque hay que poner docentes y comprar los equipos y capacitarlos. La masa salarial es la esencia de este sistema porque la esencia es el docente.

- ¿Cuál sería el modelo presupuestario ideal?

- Tal vez funcionaría mejor este sistema si fuera el 90% y no el 96%. Un presupuesto que mantenga un 35% o el tercio del presupuesto general pero de un presupuesto general que recibiera el 30 o el 35% de la coparticipación. Sería un presupuesto más igualitario con respecto a los de otras provincias, entonces yo estaría invirtiendo el 33% de un presupuesto más grande y si encima de eso el 90 lo destino a salarios y el resto lo destino al sistema educativo estaría muy bien.

- También esta lo curricular, los contenidos.

- Esa es la parte cualitativa del sistema pero eso no lleva gran inversión, porque es contratar un puñado de expertos. Hoy estamos trabajando en el diseño curricular de la secundaria, hemos avanzado en el de inicial, primaria y en superior.

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