El PD se opone a la reforma de la Constitución y se cae el proyecto

No quiere que se cambie el artículo 221. Los radicales tampoco lo avalan "si no hay consenso mayoritario".
El proyecto del Gobierno para modificar el artículo 221 de la Constitución, a fin de facilitar en futuras elecciones la reforma integral de la Carta Magna (bajando el número de las voluntades necesarias para realizar cualquier cambio), será tratado hoy por el Senado.

Pero como los legisladores del PD decidieron anoche en una reunión partidaria no acompañar la iniciativa, los radicales y el ARI tampoco le darán el aval y todo hace prever el naufragio de la enmienda que impulsa el peronismo.

Ayer por la mañana Juan Carlos Aguinaga (candidato a senador nacional) y el vicepresidente del PD, Andrés Grau, se reunieron con el ministro de Gobierno, Mario Adaro, para hablar sobre el tema. Pero, a diferencia del resto de las fuerzas políticas, no anticiparon la posición que tomará el tradicional partido y pusieron suspenso.

Adaro, ante la premura de los plazos para tratar el tema, convocó a los políticos en busca del consenso legislativo necesario para sumar a la votación del 28 de junio un pronunciamiento de la ciudadanía respecto del mencionado artículo.

Estuvieron presentes en esta reunión en la Casa de Gobierno, además de Aguinaga y Grau, el interventor de la UCR, Carlos Le Donne, Juan Carlos Jaliff, presidente del Confe, su par por el ARI, Néstor Piedrafita y Juan Marchena, titular del PJ.

El artículo 221 es considerado clave para una reforma amplia de la Constitución, por cuanto exige que ésta sea votada por la mitad más uno de los empadronados. Este requisito es considerado un obstáculo dado que la creciente apatía ciudadana hace que el número de los que efectivamente votan sea sensiblemente menor en cada elección.

Por ello, y tal como lo establece hoy el artículo 221, las posibilidades de modificar la Constitución se tornan en un objetivo muy difícil lograr.

La necesaria mayoría

Jaliff aseguró un respaldo al artículo 221, pero en tanto y en cuanto haya consenso mayoritario.

Es decir, "que no sean sólo dos los partidos que voten afirmativamente", enfatizó. Coincidió con su postura Carlos Le Donne, quien destacó que sin un respaldo mayoritario, es decir, si no se suma el PD, no se lograrán los dos tercios que se requieren para su aprobación legislativa.

Pero, además, el tema del consenso tiene otra faceta: el riesgo de que algún partido intente sacar un provecho en la votación de junio militando solitariamente por el "No". De ahí que, no sólo a garantizar su aprobación apunta el deseo que todos los partidos apoyen, sino también a evitar especulaciones electorales.

Por su parte, tanto Piedrafita (ARI) como el justicialista Marchena, señalaron que no es antojadizo el propósito de actualizar la Constitución de Mendoza. "Nadie niega que Mendoza tiene un sólido texto constitucional, lo que no impide -indicó Piedrafita- que deba adaptarse a la realidad actual".

En ese sentido, Marchena sostuvo que cada día se hace más evidente la necesidad de "aggiornar" la Carta Magna". Citó a modo de ejemplo "la necesidad de adecuar la representación territorial del Senado" y señaló que "no estamos cumpliendo con la reforma de 1994, en la que se establece que las provincias deben garantizar las autonomías municipales".

El principio del fin

Por la noche, casi todos los legisladores del PD se reunieron en la sede partidaria con Grau y decidieron no acompañar la enmienda. "Nosotros sólo apoyamos una reforma acotada de la Constitución y permitir este cambio en el artículo 221, que fija una mayoría especial para cualquier actualización, es abrir la puerta para realizar después una reforma amplia, cosa que no compartimos", explicó el senador Carlos Aguinaga.

"Las reformas integrales siempre han beneficiado sólo a las clases dirigentes, como pasó ya en otras provincias donde los gobernantes se enquistan en el poder", explicó el titular del bloque de senadores demócratas. "Acá hay una enorme improvisación del Gobierno que quiere que se hable de cualquier cosa, menos de los temas que le preocupan a la gente", concluyó.

Los demócratas creen que "cuando hay consenso real, esa mayoría estricta que fija la Constitución se consigue, como cuando hace 4 años se puso fin a la indexación salarial que tenían los jueces".

Hoy el peronismo intentará que el proyecto se trate sobre tablas en el Senado y para ello necesita de dos tercios de los votos, algo que en este escenario no conseguirá dada el rechazo del PD y el acomplamiento de radicales, cobistas y el ARI.

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