Opiniones en primera persona

Anonimato.- La mayoría de los vecinos de Lomas 600 se muestran reticentes a la hora de dar sus nombres cuando LA GACETA se los consulta. Admiten que tienen miedo de que, a consecuencia de sus declaraciones, pierdan las viviendas o "haya algún problema".
El sueño de la casa propia.- Al momento de enumerar los problemas que viven a diario en Lomas de Tafí, los vecinos se apasionan. Pero la mayoría de las veces finalizan el reclamo haciendo la salvedad de que agradecen la posibilidad de contar con una vivienda. "Por favor, al final de la nota, ¿podría aclarar que estamos contentos por tener una casa?", pidió Claudia a LA GACETA.

"No sos de aqui ni sos de alla".- Un vecino protestaba a los gritos durante la asamblea. Según decía, en ninguna repartición estatal les dan respuesta a sus planteos, sino que, en cambio, los derivaban a otra. "Al final, en temas de seguridad debemos ir a la comisaría de Los Pocitos; para otros trámites, al municipio de Las Talitas, para otras cuestiones, al Ipvdu, y, supuestamente, estamos dentro de la órbita de la Municipalidad de Tafí Viejo. Pero, al final de cuentas, como nadie nos da soluciones tenemos que concluir que no somos de ningún lado. ¡Estamos en el aire!", protestó.

Organización.- "Tenemos que poner en pie un centro vecinal. Necesitamos que todos comuniquemos a los vecinos, para que en cada reunión seamos más", pidió Roberto, durante la asamblea.

Omnibus.- Según contaron los vecinos de Lomas 600, cuando el barrio se inauguró (29 de diciembre de 2008), dos líneas de colectivos ofrecían el servicio. Durante la reunión del miércoles por la noche dijeron que ahora sólo entra una; y que esta se ve obligada a modificar sus recorridos por el estado de las calles. "Hay cuatro manzanas a las que ya no llegan", relató una ofuscada vecina.

"Si con 600 no pueden...".- Para graficar la magnitud del problema, un papá, con un bebé en brazos, hizo futurología: "dicen que están por entregar más casas, y todavía faltará otro sector. Pero, si no pueden solucionar los problemas de 600 casas, ¿qué harán cuando tengan a cargo 4.000?".

Piquetes si, piquetes no.- Mientras un grupo "duro" afirmaba durante la asamblea que los cortes de ruta se volverían, con el tiempo, necesarios; otros vecinos se pedían que no se llegue a esa instancia. "Recordemos que eso nos perjudicará también a nosotros; lo mejor es ir por las buenas", argumentaban los últimos.

Culpa.- Aunque no eximieron al Estado, muchos reconocieron que las obras que encararon en sus casas podrían haber incidido en el mal estado que muestran las calles internas.

Comentá la nota