Opinión La ecuación de la AFA: más dinero, más poder

Por Nicolás Balinotti

La anémica recaudación anual del Prode no fue la única razón que alertó a la AFA sobre la necesidad de reformular el negocio del juego de azar en nuestro fútbol. En el organismo sienten que es hora de actualizarse a las nuevas reglas del mercado y más aún en este rubro. Hubo un dato que impactó a los dirigentes argentinos: las apuestas deportivas on line movilizaron este año 20.000 millones de dólares, según una investigación de The New York Times . La ecuación que hace la AFA es la siguiente: más dinero, igual a más poder.

"El Prode no va más. En febrero podría haber un sistema nuevo, pero como siempre estará regulado por el Estado", dice un empinado dirigente de AFA, con ánimos de demostrar que la participación del Gobierno exime al organismo de cualquier culpa y pecado, y que garantiza absoluta transparencia y reglamentación. La confesión le pertenece a uno de los hombres más fieles a Julio Humberto Grondona.

El contexto de nuestro país puede ser un terreno volátil para el definitivo desembarque de las apuestas deportivas. El fútbol argentino vive bajo un aura oscura, en un estado de sospecha permanente: por estos días se teme de recompensas económicas de terceros para ganar o perder un partido y hasta se duda de la voluntad de los árbitros. La incentivación es vox pópuli. Ni hablar de la desconfianza que generan las magníficas cifras que se manejan en la compra y venta de jugadores, y los escasos controles fiscales que recaen sobre ellas.

Reformular el Prode por un sistema ágil y atractivo, y con la posibilidad de contar con la participación del público vía on line es el desafío de la AFA y de Lotería Nacional. Hace cuatro años que a Grondona le vienen ofreciendo relanzar el Prode por algo así. Recibió propuestas de empresas europeas que ofertaban millones de dólares y también de allegados a Cristóbal López, el zar del juego en la Argentina y hombre cercano al ex presidente Néstor Kirchner. No hubo caso con la rigidez de don Julio. Sin embargo, ahora habría cambiado de parecer y da la sensación de que la AFA no quiere quedarse fuera del negocio de las apuestas deportivas, una vigorosa fuente de recaudación de la gran industria del fútbol.

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