Operativo vaciamiento

Por Martín Dinatale

El kirchnerismo profundizará a partir de esta semana su estrategia política de "vaciamiento" del Congreso. Se trata de un plan sistemático que viene desarrollando el oficialismo contra la oposición parlamentaria con el único fin de contrarrestar la mayoría legislativa que perdió el Gobierno desde el jueves pasado.

"La oposición deberá enterarse que en la Argentina no existe el sistema parlamentarista y que no se gobierna desde el Congreso: acá hay un presidencialismo y hay que ejercerlo al máximo. Hacía eso vamos", se sinceró hace unos días una fuente que tiene diálogo permanente con Cristina Kirchner. Es cierto, en la Argentina no hay sistema parlamentarista, pero los Kirchner se preocuparán en adelante de borrar directamente del mapa político a un Congreso que le es adverso.

En los próximos días hay una agenda política marcada por el Gobierno que buscará eludir el poder de mayorías que ahora tiene la oposición para desviar la balanza hacia la Casa Rosada. No se trata de una estrategia única de la Presidenta. Intervienen otros actores relevantes.

Néstor Kirchner viajará hoy a Rosario para mostrarle al peronismo de Carlos Reutemann que el poder no pasa sólo por sus manos. Que tampoco el poder pasa sólo por el control del Senado o de la Cámara de Diputados. El ex presidente será recibido en Santa Fe por el jefe de la bancada de diputados, Agustín Rossi. Este viaje forma parte de un plan que diagramó Kirchner en otras provincias, a las que llegará acompañado por gobernadores y dirigentes del PJ, con la firme intención de mostrar un liderazgo sólido en el peronismo.

A la vez, Hugo Moyano, el jefe de la CGT, encara mañana un acto en el estadio de Vélez Sarsfield con la excusa de festejar el Día del Camionero, que contará con la participación de Cristina Kirchner y su esposo. En verdad, Moyano tratará de llenar con 70.000 personas ese estadio y mostrar que el poder sindical que apoya al Gobierno sigue intacto. Es parte de la misma estrategia del kirchnerismo por vaciar el poder parlamentario y exponer el "poder real en la calle", como se ufanó un legendario dirigente del PJ alineado con el Gobierno.

La Presidenta no se quedará atrás. Prepara para esta semana un raid de visitas por algunas provincias y mandó a pedir a sus legisladores una pelea cuerpo a cuerpo por el control de las comisiones cruciales en el Congreso, allí donde teme una fuerte embestida opositora desde marzo.

Entre hoy y mañana se empieza a definir el armado de la comisión bicameral de control de los decretos presidenciales de necesidad y urgencia. De los ochos legisladores que integran esa comisión clave la oposición reclama cinco espacios y el oficialismo quedaría con tres lugares. Pero el kirchnerismo propone una representación más equilibrada de cuatro y cuatro. Es probable que finalmente se imponga el criterio que fijen las autoridades de ambas cámaras que están en manos del oficialismo para zanjar este debate. El kirchnerismo necesita de una comisión bicameral debilitada para controlar los DNU. No se puede dar el lujo de dejar en manos de una oposición fuerte ese espacio que marcará cada decreto que firme la Presidenta.

En el Senado se definen a la vez la conformación de 26 comisiones. El kirchnerismo sabe que la oposición ajustará las mayorías de acuerdo al resultado electoral del 28 de junio pasado. Por esto la idea es restarle protagonismo al Congreso y vaciar de poder ese espacio. De hecho, la Presidenta no emitirá decreto alguno para que haya sesiones extraordinarias en enero y febrero. Así, el Congreso quedará sin actividad oficial hasta el primero de marzo que es cuando se reanudan las sesiones ordinarias. A partir de allí se verá si verdaderamente el operativo de vaciamiento parlamentario surtió efecto alguno o si el poder de las mayorías legislativas tiene más peso en la política argentina.

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