Operativo de limpieza en la ribera.

Como ocurre todos los fines de semana, la ribera Quilmes sufrió las consecuencias de la llegada de miles de visitantes.
Al día siguiente, se observa en toda su dimensión los efectos de ese aluvión, porque lamentablemente, muchos no tienen ningún empacho para dejar de todo en la zona.

El delegado en la zona de la ribera, Jorge Navarro, supersivó el operativo de limpieza desde la zona de Lora y Otamendi, donde también se repuso un refugio que había sido arrollado por un vehículo.

"Todos los fines de semana la ribera queda hecha un basural y nuestra tarea es hacer la limpieza y pedir a la gente que colabore y no deje tantos desechos", señaló Navarro.

Agregó que "esta situación se complica en la temporada estival porque sobre todo los fines de semana pero también los demás días mucha gente se acerca al lugar. Nosotros venimos a la mañana del día siguiente y procuramos realizar las tareas de limpieza, pero sería deseable que el público colabore y no deje tantas cosas tira-das".

Cabe destacar que tarea de ayer también sirvió para reponer un refugio en Lora y Otamendi que había sido arrollado por un auto en un accidente de tránsito.

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