Operativo contra el brazo político de ETA: 9 arrestados

En un vasto operativo ordenado por el juez Baltasar Garzo, la Policía Nacional española detuvo ayer al líder de la izquierda radical vasca, Arnaldo Otegi y a otros ocho dirigentes de la reconstruida Mesa Nacional de Herri Batasuna. Esta política ha sido declarada ilegal por la justicia en 2003 por considerarla cómplice de ETA y, de hecho, su "brazo político".
Es la tercera vez en dos años que se produce la desarticulación de los intentos de volver a organizar Herri Batasuna. Las detenciones se produjeron en la sede del sindicato LAB (afín al nacionalismo radical) en San Sebastián mientras se realizaba una reunión de la Nueva Mesa.

Patrulleros y camionetas rodearon la zona y, además, de las comisiones policiales que participaron en el allanamiento, se advirtió en las inmediaciones un fuerte refuerzo de la vigilancia.

La dirigente Miren Zabaleta fue detenida en Hernani, una localidad cercana a la capital guipuzcoana. Se trata de la hija de Patxe Zabaleta, coordinador de Aralar, una expresión no violenta con planteos independentistas que ha cosechado cierto éxito electoral y se opone al terrorismo de ETA.

El líder de LAB, Rafael Díez Usabiaga, que también participaba en la reunión, fue arrestado junto con Arnaldo Otegi. Ambos están entre los más prestigiosos dirigentes del nacionalismo radical que en estos últimos meses se han agrupado en torno a "Beteragune", una alternativa que se distancia aunque con enorme prudencia, del terrorismo etarra.

Otegi ya había sido procesado por la justicia española y salió de la cárcel en agosto de 2008 tras cumplir una pena de 15 meses por "apología del terrorismo" por participar en un homenaje a un miembro de ETA.

Además, tuvo una participación de primer nivel en el proceso de conversaciones con los socialistas que culminó en el anuncio por ETA de una tregua que se prolongo entre marzo de 2006 y junio de 2007.

Según algunas fuentes, Otegi ha efectuado en los últimos meses varios viajes al sur de Francia en los que podría haber tomado contacto con medios de ETA. En algunas fuentes independentistas que rechazan la violencia terrorista se insiste en que Otegi y los otros dirigentes detenidos ayer no están de acuerdo con el mantenimiento de la actual línea dura de la dirección etarra.

Todavía están en prisión veinte dirigentes que fueron detenidos en octubre de 2007 durante una operación contra el intento de reorganizar la organización política central de Herri Batasuna y de contribuir a la financiación de los terroristas mediante el funcionamiento de bares y casas de comidas.

Organizaciones independentistas que se oponen a la violencia han manifestado su enérgica crítica contra la acción policial contra Herri Batasuna. "No se puede encarcelar a nadie por hacer política", afirma un comunicado de Aralar. Eusko Alkartasuna señala que las detenciones "pretenden obstaculizar cualquier paso firme hacia el uso de vías políticas".

Con estas detenciones, la justicia española mantiene la presión sobre el entorno político de ETA, dijeron analistas.

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