Operar con los bancos cuesta un 36% más que hace un año.

El promedio surge del aumento de los cargos por utilizar los cajeros, renovar la tarjeta de crédito, pagar los resúmenes, pedir una chequera, entre otros rubros de uso cotidiano en la economía familiar.
Suben los alimentos, la luz, el gas, la prepaga, las cuotas del colegio privado... también suben las comisiones y los gastos administrativos que cobran los bancos. Otro rubro que impacta en la economía familiar. Situaciones cotidianas como mantener una caja de ahorro, recibir el resumen de la tarjeta de crédito o usar el cajero automático, registraron en el último año un aumento del 36 por ciento, según fuentes del mercado.

El incremento surge del promedio de los costos que hoy tienen los diversos productos que ofrecen los bancos de todo el país, públicos y privados. Abarca tarjetas de débito y de crédito, renovación de plásticos, cajas de ahorro, cuentas corrientes, cheques, transferencias, extracciones y consultas en cajeros, seguros por robo en ellos y más. No incluye los costos asociados a comisiones y tasas de interés por créditos.

En los bancos prefirieron no dar información a Clarín para esta nota. En algunas entidades reconocieron los ajustes de precios, pero recordaron que después de la crisis de 2001 las comisiones se mantuvieron estables durante varios años "mientras la inflación avanzaba". Así, estos costos empezaron a subir en 2004. Desde entonces, consultoras privadas comenzaron a relevar los valores: desde agosto de ese año hasta ahora las comisiones que pagan los clientes de los bancos crecieron poco más de un 97 por ciento para el promedio del sistema financiero.

¿Qué aumentó más durante casi cinco años? Las comisiones fijas por mantenimiento de cuentas y las comisiones por el uso de cajeros automáticos de redes no asociadas a cada banco, porque treparon al 127 por ciento.

Ante semejante aumento, hay que tener muy presente que operaciones tan habituales como ir a un cajero puede costar hasta 6 pesos por usar uno de otra red (son dos: Banelco y Link). Y ese precio no se cobra sólo por las extracciones de dinero, también por averiguar el saldo de la cuenta o pagar un servicio, por ejemplo.

En las asociaciones de consumidores insisten: "No hay que olvidar que si se utilizan los cajeros automáticos del mismo banco donde está la cuenta, en la mayoría de las entidades el costo es cero".

¿Y qué aumentó menos en los últimos cinco años? Según fuentes del mercado, el rubro que menos modificaciones tuvo es el de las comisiones relacionadas con el uso de cheques, es decir el costo de las chequeras y el clearing.

Los bancos están obligados a informar los incrementos de sus comisiones y gastos, al menos, con 30 días de anticipación, por nota o a través de los extractos bancarios que deben enviar por correo postal a sus clientes. "Sin embargo, la información que brindan es escasa y poco clara. El principal reclamo de la gente es no saber qué comisiones y gastos administrativos les cobra el banco y por qué", afirman en la flamante Defensoría Bancaria del Pueblo de la Ciudad.

Al menos, en los últimos cuatro meses, las operaciones en cajeros automáticos subieron entre 15 y 20 por ciento, de acuerdo con el banco. Por ejemplo sacar plata de un cajero que no es del Banco Patagonia donde el cliente tiene la cuenta, aunque los dos formen parte de la misma red Banelco, en enero costaba 3 pesos más IVA (3,63 pesos) y en febrero subió a 3,50 más IVA (4,25 pesos). Si el mismo usuario usa un cajero de Link, el banco le cobrará 5,44 pesos con IVA incluido (antes estaba 4,35 pesos).

Todo indica que los aumentos seguirán. Hay clientes que en estos días se tomaron un minuto para leer los extractos bancarios y detectaron, por caso, que el envío del resumen de la tarjeta de crédito del Provincia ya no les cuesta 8 pesos sino 11 pesos: 37,5 por ciento más. Y que mantener una cuenta Provincia Ahorro pasó de 9 a 10,50 pesos, mientras que la Cuenta Básica se fue de 12 a 15. Son subas del 17 y del 25 por ciento.

Dicen los entendidos que la falta de negocios está golpeando con fuerza la rentabilidad de los bancos, que cada vez otorgan menos créditos. Y que por eso se aferran a las comisiones que cobran por los servicios que prestan. Serán razones económicas, pero algo lejanas a la billeteras hogareñas. Los usuarios tienen que exigir información sobre lo que les cobran.

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