Operación "frío y contención"

Operación "frío y contención"
La UCR y el socialismo proponen el lanzamiento de una estructura orgánica del Acuerdo Cívico para diluir la pelea entre Carrió y Stolbizer.
La UCR y el socialismo, aliados de la Coalición Cívica en el Acuerdo Cívico y Social, se proponen contener la interna que se disparó entre Elisa Carrió y Margarita Stolbizer. Una de las herramientas a las que recurrirán será la construcción de estamentos orgánicos que les permitan metabolizar las diferencias políticas. En esa línea, la mesa nacional del PS invitó para el próximo martes al titular del radicalismo, el senador Gerardo Morales, a discutir algunas ideas que den estructura a un armado que hasta el momento giró detrás de un objetivo electoral.

Darle organicidad al Acuerdo es una tarea compleja. Más para dos fuerzas políticas, como los socialistas y los radicales, con historias centenarias y que tienen como aliados a fuerzas lideradas por militantes salidos de sus propias filas. La ruptura entre Carrió y Stolbizer en la Legislatura bonaerense aceleró los tiempos de una medida que los principales referentes del espacio venían conversando informalmente. El presidente del PS, Rubén Giustiniani, y Morales esbozaron esta semana algunas iniciativas en los pasillos vacíos del Congreso. La instalación de un local físico en el que funcionen de manera estable los equipos técnicos y los asesores del espacio es una de las opciones que barajaron los dos senadores.

"Tener un local propio, compartir equipos, son ideas borradores. Lo importante es la existencia de un ámbito visible en el que se resuelvan las cosas y las diferencias", confió Giustiniani a este diario. Para el santafesino, las discrepancias entre los legisladores bonaerenses del GEN y el ARI no necesariamente se trasladarán al Congreso nacional. Giustiniani consideró que esas diferencias no obstaculizarán el funcionamiento de un interbloque parlamentario que reúna también a los cobistas, a los seguidores del cordobés Luis Juez y a todos aquellos que el 28 de junio se identificaron con la sigla del Acuerdo Cívico y Social. "Somos respetuosos del debate interno. Estamos hablando de dos fuerzas que integran la Coalición Cívica. No creo que haya ruptura, nadie propone irse del espacio", concluyó Giustiniani.

El jefe del bloque radical en la Cámara baja, Oscar Aguad, reelecto en los últimos comicios después de que su fuerza se negara a aliarse con Juez –el candidato del Acuerdo Cívico– destacó que "no hay que mezclar las cuestiones personales con las diferencias políticas ya que este espacio no es para lucimiento de nadie sino para dar respuesta a las urgencias que tiene el país". En diálogo con Crítica de la Argentina, el diputado cordobés, puntualizó que "no quería dar nombres propios". Fue evidente que sus dichos estaban dirigidos a Carrió, con la que muchos partidos del armado discreparon cuando el Gobierno los convocó al diálogo. Aguad no se asustó por las diferencias de opinión, pero destacó que "había que apuntar a una estructura formal que permita evitar la dispersión y la personalización de la política". Carrió tendrá la palabra cuando regrese de las vacaciones de invierno. A partir del lunes, sus diputados reiniciarán el trabajo con sus aliados en la Cámara baja. Los consultados por este diario consideraron que la tarea legislativa profundizará los acuerdos. Después de diciembre el escenario para estos bloques es más que auspicioso. Con cerca 45 diputados, la UCR será la segunda fuerza. Si suma a todos sus aliados el interbloque superará los 70 escaños, lo que los convierte en una fuerza más que respetable. Los radicales consideran que estas razones tendrán peso a la hora de mantener la unidad.

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