Sin operación conjunta

Sin operación conjunta
El presidente mexicano descartó operaciones militares con Estados Unidos en la frontera. Fue a días de que Hillary Clinton admitiera la responsabilidad de su país por la violencia narco.
El presidente de México, Felipe Calderón, abordó ayer desde Londres el problema del narcotráfico en su frontera común con Estados Unidos y descartó realizar operativos militares conjuntos con su vecino del norte. "Por supuesto que debemos trabajar juntos, pero eso no implica ni implicará la participación conjunta de operativos de carácter militar o, incluso, participación de elementos de fuerza común", señaló el mandatario en conferencia de prensa junto a Gordon Brown, tras lo cual indicó que la frontera común delimita las responsabilidades de cada uno. "Me parece que hay suficiente tarea por hacer y cada quien hace lo suyo en la parte del territorio que le corresponde", remarcó.

Tras dejar este punto en claro, Calderón se dedicó a resaltar las responsabilidades estadounidenses por la situación de violencia que cada vez más ocupa la agenda de ambos países. "Ciertamente lo que ocurre en México tiene mucho que ver con el hecho de que nuestra frontera limita con el mercado de drogas más grande del mundo y con el principal productor y vendedor de armas a escala planetaria", disparó el mexicano.

Sin embargo, rápidamente buscó sostener sus palabras con las del propio presidente norteamericano. "Es como el mismo Obama lo mencionaba ayer (por el domingo): hay que frenar el consumo de drogas en Estados Unidos, ya que este hambre insaciable es el principal motor que alimenta de recursos al crimen a ambos lados de la frontera", afirmó, para luego recomendarle a la administración de Washington que produzca los cambios legales necesarios que permitan reducir la venta libre de armas de gran calibre que, según él, no hacen sino empeorar la situación.

Ya con un tono más conciliador, descartó que alguna de las partes sea la culpable por la situación existente y volvió a insistir con la idea de trabajar en conjunto a fin de coordinar las estrategias y compartir información, lo que consideró como esencial para lograr un mayor éxito en el combate contra el narcotráfico. "Nuestros esfuerzos deben orientarse a compartir la mayor información posible que permita derivar en inteligencia para combatir el crimen organizado como lo estamos haciendo."

Con todo y pese a admitir que su país sufre un problema muy grave, en particular en las ciudades fronterizas, Calderón resaltó que se está haciendo todo lo posible para afrontar las dificultades, que, según él, son las mayores que México ha tenido en su historia. "A partir de la puesta en marcha de los operativos conjuntos del gobierno federal, que incluyen a la policía federal y a las fuerzas armadas, la violencia se ha reducido en ciudades fronterizas como Tijuana, Reynosa y Ciudad Juárez. Estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance", aseguró.

Calderón hizo estas afirmaciones después de que Obama asegurara el pasado fin de semana que la violencia del narcotráfico en México está fuera de control y plantea una seria amenaza a la seguridad de ambos países. Calderón se encuentra en una visita oficial de cuatro días en el Reino Unido. Dentro de pocos días, el mandatario asistirá en Londres a la cumbre de los países del G-20.

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