Opciones políticas que alejan a dos vecinos

De a poco, de manera perceptible, se acerca el año electoral, el de campaña. Sí, aunque recién haya pasado la primera semana de 2010. Y se definen posiciones políticas desde ahora, lo que aleja cada vez más a los intendentes de Cutral Co y Plaza Huincul.
Ramón Rioseco cree en el proyecto que sostiene el gobierno nacional y ello le reportó, por ejemplo, que la Casa de la Cultura de esta ciudad sea una de las cien que se transformará en un teatro por los festejos del Bicentenario. Las obras se iniciarán en pocos días.

Además consiguió fondos para unificar a las dos ciudades, por 23 millones de pesos, lo que implicará la construcción de un puente y también el entubamiento del denominado zanjón chico, que divide geográficamente a la comarca petrolera.

Por el contrario, Alberto Crespo sigue los pasos del vicepresidente Julio Cobos y está decididamente encolumnado detrás de Horacio Quiroga a nivel provincial.

Esta semana el intendente Rioseco dejó de ocultar su fastidio por la falta de definición respecto de las obras comunes que tiene su par de Plaza Huincul y aseguró "si quieren trabajar con nosotros bueno, sino seguiremos solos porque ya tenemos la decisión política tomada". Hablaba también por el polo tecnológico y la disputa sobre si estará en Cutral Co o no.

"Nosotros apoyamos la industrialización de hidrocarburos en Huincul, gestionamos con ellos. No importa donde está ubicado el predio sino que beneficia a ambas localidades", dijo Rioseco después de asegurar que definitivamente el polo tecnológico estará en Cutral Co.

El mensaje fue bastante claro, o nos acompañan o se quedan afuera. Muy probablemente se marque definitivamente la división entre los gobiernos de las dos ciudades. Esa misma diferencia que existió casi siempre desde el regreso de la democracia, pero antes se atribuía a la pertenencia a distintos partidos políticos. En esta ocasión se suponía que Alberto Crespo y Ramón Rioseco estaban dentro del mismo proyecto ideológico, pero la división sin retorno de la Concertación nuevamente enfrenta a los jefes comunales de la comarca.

El beneficio

Aunque estén o no de acuerdo los intendentes, los proyectos en común benefician a los mismos habitantes, a las mismas familias. Lamentablemente lo que se demore por rencillas internas, mezquindades políticas sin sentido, también perjudica a los vecinos aunque no se perciba en la vida cotidiana de cada uno.

Si esta situación se plantea ahora, cuando todavía queda tanto para comenzar la campaña, qué puede esperar la población petrolera que puso muchas expectativas en mejorar su propio bienestar durante este año.

Paradójicamente la misma obra que unificará a las dos ciudades, el entubamiento del canalito, pueda ser la que marque la división.

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