La onda de los opositores "friendly"

La historia permite observar cómo los métodos se repiten aunque cambien sus protagonistas. Pero lo vertiginoso del devenir político hace que todo se reedite mucho más velozmente de lo que debería ser, aunque sea para que los otros no se den cuenta.
La fortaleza de los intendentes del Conurbano, la mayoría alineados aún en el kirchnerismo, reside en la división de la oposición o en la búsqueda de armados “opositores friendly” para que después, en el Concejo Deliberante, todo vuelva a ser uniforme y monolítico.

Salvo con la experiencia de la Coalición Cívica y el ARI, que resistieron firmemente la tentación de aportes de campaña con el fin de conseguir un candidato amigo en sus listas, los jefes comunales no tuvieron ningún problema en penetrar en las siempre peronistas estructuras de las terceras fuerzas o hasta en el centenario radicalismo, que hoy está pagando las consecuencias de la “Maldita Alianza”.

Pasó en su momento cuando muchos “habilitaron” a sus punteros más encumbrados a coquetear con el kirchnerismo, cuando la mayoría era duhaldista o viceversa. El caso más emblemático y al cual todos toman como ejemplo es el de Ituzaingó, distrito donde hace cuatro años se produjo una supuesta pelea entre el jefe comunal, Alberto Descalzo, y su presidente del Concejo Deliberante, Horacio González. Hoy la realidad los ubica al intendente como uno de los más fieles intendentes K y a su principal operador como presidente de la Cámara de Diputados bonaerense por la misma fuerza kirchnerista.

En los últimos días algunos funcionarios de Moreno que aún siguen las directivas del diputado nacional Mariano West, autor del proyecto de Ley del Día de la Parrilla, quisieron instalar una supuesta pelea con el intendente puesto por él, Andrés Arregui.

En el verano todas las versiones decían que la supuesta “licencia” solicitada por Arregui había sido motivada porque no soportaba las presiones que le realizaba su jefe político, para reorientar algunas políticas de su gestión. Sin embargo, el intendente volvió y nada de eso ocurrió.

“De qué ruptura me van a hablar si todas las personas de extrema confianza del intendente son de Mariano”, atinó a decir un referente político que los conoce a ambos desde hace años. “Lo que sí no te extrañe es que ahora se hagan los enojados para contener a las variantes peronistas que se irán con Felipe Solá”, se atajó la misma fuente.

Un caso similar se da en San Fernando. Allí el municipio es manejado con su particular estilo por Osvaldo Amieiro, uno de los que nunca quieren que lo encasillen con otro “ismo” que no sea el peronismo. Apenas pasaron las elecciones de 2005, donde el kirchnerismo lo derrotó, rápidamente se puso a recomponer su poder interno y los que antes estaban enfrente ahora pasaron a apoyar casi a libro cerrado todos sus proyectos en el Concejo Deliberante.

Inclusive cuando trascendió que algunos concejales se habían ido a hablar con Jorge Macri para ver qué posibilidades tenían en ese sector, estos mismos ediles habían negado tal conversación. Oh casualidad, esos mismos dirigentes son hoy los armadores “felipistas” de San Fernando. “No hay que dejar nada librado al azar”, dijo enigmático uno de los protagonistas.

Desde hace algunos días, varios dirigentes de mayor o menor jerarquía que todavía hoy participan del esquema de Hugo Curto visitan asiduamente el sindicato Camionero de la calle Percovich, en Caseros. 24CON le preguntó a su titular, Octavio Argüello, si esa no era una táctica compartida con Hugo Curto para canalizar a través suyo todo lo que no entraba en el futuro armado oficialista. El gremialista cercano a Hugo Moyano lo negó, al igual que lo hizo un funcionario del intendente que en más de una oportunidad propuso adoptar una estrategia similar. “Curto te echa, pero no te lo permite”, sostuvo. Sin embargo, las posteriores formaciones de los concejos deliberantes hacen suponer que “las brujas no existen, pero que las hay las hay”. Sino, basta recordar la cantidad de ediles electos por la UCEDE, MODIN, PAIS o Polo Social que, a poco andar, terminaron siendo oficialistas primeros y después recibieron su jubilación como funcionario público municipal.

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