La ONCCA otorgó en subsidios irregulares otros $3 millones

Uno era a nombre de un desocupado. Clarín había denunciado otro caso en Carlos Casares.
De modo más que oscuro, la ONCCA otorgó 3 millones de pesos en subsidios a tres feed lots inexistentes, en una maniobra fraguada con participación de funcionarios de la AFIP y el Banco Nación. El episodio -conocido luego de la denuncia de Clarín sobre otro pago irregular por 10 millones a una firma de Carlos Casares-, fue admitido por la propia ONCCA, que ayer anuló esos pagos e insólitamente exigió la devolución de parte del dinero.

En la Resolución 7535, publicada ayer en el Boletín Oficial, el titular de la ONCCA, Emilio Eyras, un delfín del jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, "revocó" tres órdenes de pago firmadas por él mismo entre agosto y setiembre, días antes de la investigación de Clarín. Esa investigación motorizó el inicio de una causa judicial sobre presuntas irregularidades en la entrega de compensaciones a engordadores de hacienda, a cargo del juez Norberto Oyarbide.

Los tres pagos ahora anulados están cortados con una misma tijera: se utilizó a particulares de Mar del Plata, a los que poco antes se les tramitó un CUIT en la AFIP y que, lógicamente, no contaban con matrícula de feed lot ni en la propia ONCCA ni en el SENASA. Es decir, eran pagos totalmente ilegales: los feed lots no existen.

El primero de esos subsidios salió a nombre de Juan Benjamín Tapia, un humilde trabajador de la pesca al que, según él mismo relató, le pagaron $ 1.000 en efectivo con la excusa de que se trataba de un subsidio para desocupados. Para abrir una cuenta bancaria, Tapia estampó su firma en la sede Barrio La Perla del Banco Nación. Allí la ONCCA depositó 964.276 pesos por compensaciones correspondientes a los cinco primeros meses de 2009, aunque recién el 1 de julio la AFIP lo había inscripto como monotributista categoría F.

Tapia lucía ayer desesperado. Desempleado y con cinco hijos, ayer la ONCCA lo intimó a que "en el plazo de cinco días proceda al reintegro de los importes erróneamente percibidos". Había cobrado 1.000 pesos y le reclamaban casi 1 millón que ni siquiera llegó a ver. El 7 de setiembre, cuando lo convocaron al Banco Nación, el dinero viajó con dos hombres a bordo de una Ranger gris, con vidrios polarizados y chapa que hábilmente llegó a anotar: EJJ 017. El vehículo figura a nombre de José Luis Aguilar, quien tendría vinculación con el coordinador de Compensaciones de la ONCCA, el marplatense Sergio Paleo.

Los otros dos casos también son de personas de la zona sur de Mar del Plata. A Maximiliano Rubén Ibarra, de apenas 21 años, la ONCCA le pagó 1.271.522 pesos el 31 de agosto. Para Mirta Gladis Albarracín, de 43, la orden de desembolso por 729.065 pesos fue firmada por Eyras el 4 de setiembre. El primero fue habilitado por la AFIP el 23 de julio. La segunda, el 3 de agosto.

El organismo también revocó esos subsidios pero, a diferencia de lo que sucedió con Tapia, no reclamó reembolso. Y es que esos pagos no pudieron concretarse por la denuncia de Clarín. Desde esa publicación, la ONCCA paralizó todos sus pagos.

En un comunicado, Eyras informó que los supuestos feed lots "presentaban irregularidades en la documentación del Senasa, aunque tenían su CUIT activa". Lejos de iniciar un sumario interno y de realizar una denuncia, la ONCCA dio el caso por cerrado: "Los controles funcionan correctamente".

Su titular agregó que "esta medida no significó ningún perjuicio al Estado, por cuanto en dos de los casos no se llevaron adelante los pagos, y en el restante, frente a la intimación de la ONCCA, los fondos fueron íntegramente restituidos".

En simultáneo, Tapia era visitado por las dos personas que lo engañaron con la promesa del subsidio. Iban a bordo de una Chevrolet chapa AUM 642 y le pidieron que los acompañara para dar marcha atrás, ante escribana, con todo el trámite. El humilde filetero se negó y buscó un abogado.

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