"No me olvidé de jugar al fútbol".

"No me olvidé de jugar al fútbol".
El brasileño está dispuesto a volver al primer nivel luego de descuidar su carrera. "No estoy triste y estoy trabajando para mejorar", aseguró.
Ronaldo de Assis Moreira, el tercer y último hijo de doña Miguelina y de João Da Silva Moreira, lleva una vincha de un material elastizado negro en la cabeza y zapatillas blancas, con los cordones desatados. En el lóbulo izquierdo, fulgura un enorme aro de diamantes; en la muñeca derecha, luce una pulsera de las mismas piedras preciosas; y en la otra, un reloj que centellea. Ronaldinho, además de ritmo y modales afables, tiene su aire de divo, claro. Su presencia en esta región alemana para participar de un cuadrangular organizado por Audi en la celebración por los cien años de la firma, arremolinó histeria y palpitaciones en cada una de las personas que se encontraron frente a él. Hace dos temporadas que dejó de deslumbrar en los campos de juego y las luces de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo lo opacaron, pero su carisma está intacto, no hay dudas. En la 2007/08, las lesiones prácticamente lo marginaron de Barcelona, y en la última, en Milan, decepcionó a los rossoneri , anotando sólo 10 goles en 36 partidos, la mayoría de pelota detenida. Sin embargo, las nuevas brisas que ventilan el club italiano -el brasileño Leonardo reemplazó a Carlo Ancelloti como técnico y Paolo Maldini, todo un emblema, se retiró-, parecen ser una buena excusa para que Dinho se proponga seriamente volver a ser el que fue, como lo atestiguan los dos premios al mejor futbolista del año que le dio la FIFA en 2004 y 2005.

En Porto Alegre, su ciudad natal y, quizás, el lugar donde más lo respetan en el mundo, está instalado que en los últimos tiempos, el futbolista se dedicó en mayor medida a demostrar sus habilidades en las pistas de las discos que en el césped. Y hasta una versión indicó que el hombre que controla a Milan, el efervescente Silvio Berlusconi, le pidió a Ronaldinho que se comprometiera a ser profesional, en una comida y delante de todos sus compañeros. Real o no, lo cierto es que durante la actual pretemporada bajó más de cuatro kilos y en el Allianz Arena, escenario de la Audi Cup, exhibió pinceladas que invitan a especular con un 2009/10 mucho más productivo.

Entre tanto escuchar el idioma italiano, alemán o inglés, el español y las palabras "Argentina", "Messi" y "Riquelme" logran la atención del crack, siempre rodeado de custodios o demás encargados de espantar a la prensa. Un salón del primer piso del hotel Westin Grand Arabellapark es el lugar del contacto con LA NACION. Recién terminó de almorzar; se inclina sentado en un sillón, se acomoda el reloj y empieza hablar en español, pausado y con tono bajo. "Tengo una gran relación con muchos jugadores argentinos. En definitiva, somos casi iguales: porque salimos de América del Sur, queremos ser campeones con nuestra selección y jogar muy bien en Europa", dice el N° 80 de Milan, a los 29 años.

-En el último torneo de Italia, Milan estuvo lejos del campeón, Inter. ¿Tendrás más presión en la próxima?

-Puede ser, pero estamos tranquilos porque este año tenemos nuevos objetivos, con un entrenador nuevo y es muy motivante volver a jugar la Liga de Campeones. Este año retornamos a ese torneo y queremos lograr el título.

-Maldini, un símbolo del club, ya no estará en el vestuario. ¿Su ausencia se sentirá de alguna forma?

-Bueno, ahora habrá un nuevo capitán y lógicamente que se sentirá su ausencia, teniendo en cuenta que estuvo mucho tiempo aconsejando a sus compañeros y destacándose. Paolo marcó una época y tenemos que seguir con su filosofía. Es claro que ésta es una etapa de transición en el Milan. Hay muchas cosas nuevas.

-¿Cuánto los afectará que Kaká se haya ido para sumarse a Real Madrid?

-Los sucesos en los grandes clubes son así; se van grandes jugadores y entran grandes jugadores. A Kaká lo conozco mucho, compartí emociones en la selección brasileña y es cierto que perdimos a un grandísimo talento. Pero están Pirlo, Clarence Seedorf, Pato? Milan es muy fuerte y podrá salir adelante con o sin Kaká, confiamos en eso.

-Que un compatriota, como Leonardo, sea el DT, ¿jugará a tu favor?

-No lo sé. Es un entrenador joven, que está empezando y nosotros tratamos de aliviarle el trabajo de la mejor manera. Estoy más feliz que nunca. Tengo la confianza del dueño del club, del presidente, del entrenador y eso es lo más importante. Y no quiero decepcionarlos.

-Hace cuatro años consecutivos que el campeón del calcio es Internazionale, el clásico rival de Milan. ¿Es imposible sacarlos del trono?

-Está claro que es uno de los mejores equipos del mundo y que mantiene una línea regular por mucho tiempo. No es casualidad. Pero queremos sacarle el protagonismo, ése es nuestro objetivo.

-Además, el plantel de Milan está lleno de brasileños: Leonardo, Alexandre Pato, Thiago Silva, Dida, vos? ¿Quieren imponer la bandera por encima del Inter de los argentinos?

(Sonríe y sobresalen sus grandes paletas ) -No, no, todos los jugadores del Milan quieren eso, no sólo los brasileños. No hay nada especial, nada de nacionalidad, sí de choques entre un club y el otro. Pero no va más allá de eso.

Las eliminatorias para Sudáfrica irrumpen en la charla con Ronaldinho Gaúcho. Como suele ocurrir, los brasileños comenzaron trastabillando y faltando cuatro fechas para el final, son líderes. "Es verdad que en estas eliminatorias tenemos más facilidades que en otras. Este año no estamos sufriendo, como se dice. Pero tenemos que mantener la humildad para clasificarnos cuanto antes. Porque los rivales nos jugarán con más fuerza y tenemos que estar atentos", expresó, quien parece no poseer la confianza total del DT Dunga. Dinho no integró el grupo en la reciente Copa de las Confederaciones que Brasil alzó por segunda vez consecutiva.

-¿Cuándo serás otra vez símbolo de la selección?

-Bueno, no lo sé, falta muy poco tiempo para el Mundial, y quiero hacer una gran temporada en Milan para volver a la selección. Yo no estoy triste, siempre hablo con Dunga cuando puede haber una posible convocatoria, me pregunta cosas? Estoy muy feliz de ver a Brasil una vez más campeón. Sé que en algún momento voy a volver.

-Dunga fue muy criticado al comienzo de su ciclo hasta que llegaron los resultados y todo se calmó.

-Ahora está demostrando que es un buen entrenador. Necesitaba tener tiempo para hacer su trabajo y lo consiguió.

-Tras el reciente título en Sudáfrica, ¿están en condiciones de repetir el próximo año, en el Mundial?

-Creo que sí podemos ganar el Mundial. Brasil es Brasil y cuando llegan momentos así siempre consigue sobresalir. Tiene un grupo de jugadores que se conocen muy bien, que ya conocen cómo le gusta jugar al entrenador, colectivamente encontró el rumbo. Faltan pocos ajustes para llegar bien.

-En septiembre se jugará el clásico Argentina-Brasil. ¿Ya lo vivís?

-Por toda la historia que tiene un Brasil-Argentina es algo que entusiasma mucho, claro que sí. Pero también será un partido muy importante para encaminar nuestra clasificación. Es un clásico y nunca se sale de ellos con indiferencia.

-¿Puede influir que el partido se dispute en un estadio más chico que el Monumental, como Rosario?

-Nooo? Me llegaron noticias sobre eso. Pero yo creo que para el espectáculo, cuando más grande es el campo y el estadio, es más bonito. Pero Brasil-Argentina es distinto. No tenemos temor de jugar en Rosario. Ya viajamos muchas veces a la Argentina y los argentinos a Brasil. Ellos tampoco tendrían miedo de ir a San Pablo, a Porto Alegre, Belém...

Dicen que, hasta el año pasado, Ronaldinho se entrenaba mal, con desidia. Pero también cuentan que luego de unas vacaciones en Nueva York, Miami, Mykonos y Porto Alegre, donde se casó su hermana, Deysi, el futbolista está con otro ánimo. "Cada uno me ve como quiere. Si miran los últimos partido del Milan me verán muy feliz. No estoy triste. Estoy trabajando para mejorar la velocidad, las gambetas, los tiros", sentenció.

-¿Qué sensación te provoca la explosión de Messi en Barcelona?

-Bueno, Leo es mi amigo y siempre tenemos contacto. Me pone muy feliz que esté en lo más alto de la consideración mundial, porque yo lo vi desde pequeño, prácticamente lo vi crecer en el fútbol. Es una alegría.

-¿En algún momento volverás a pelear el titulo de mejor jugador del mundo con Cristiano Ronaldo y Messi?

-Mi objetivo es hacer un buen trabajo en estos días de preparación para tener una gran temporada en Milan. No me olvidé de jugar al fútbol.

Durante los días que duró la Audi Cup, varias veces se cruzaron Ronaldinho y Juan Román Riquelme. El brasileño guarda un buen recuerdo del enganche de Boca: "Es un gran amigo. Cuando llegué a Barcelona, él estaba saliendo. Pero luego, cuando se fue a Villarreal, siempre hablábamos y es un gran amigo que me dio el fútbol, además de un excelente jugador".

2 veces Ronaldinho fue elegido como el mejor del mundo por la FIFA; fue en 2004 y 2005

* Se reencontró con un amigo: Riquelme

Durante los días que perduró la Audi Cup, varias veces se cruzaron Ronaldinho y Juan Román Riquelme. El brasileño guarda un buen recuerdo del enganche de Boca: "Es un gran amigo. Cuando llegué a Barcelona, él estaba saliendo. Pero luego, cuando se fue a Villarreal, siempre hablábamos y es un gran amigo que me dio el fútbol, además de un excelente jugador".

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