Una olla de aromas complejos

El conflicto municipal no llega a una salida y todo indica que podría terminar peor. Las partes no parecen aflojar de la soga, y en cualquier momento alguna –sino las dos- terminarán sentadas de cola sin haber ganado nada en una guerra ficticia.
El gremio no está dispuesto a levantar las medidas de fuerza del corralón para dialogar, pero tampoco el intendente Javier Bertoldi ofreció una contrapropuesta económica al 20% de incremento al básico. Simplemente dijo que no hay dinero.

Para colmo, el intendente aseguró que descontará los días de paro a unos 50 empleados en huelga y nadie sabe cuál será la reacción del sindicato. Lo único cierto es que el jefe comunal aseguró que no habrá vuelta atrás con la polémica medida.

Este conflicto es una gran olla donde se mezclan distintos aromas, y cada cual quiere imponer su gusto. Es cierto que el maquillaje necesario es el pedido de un aumento salarial, algo que no escapa a la realidad de ningún trabajador público.

Bertoldi habló de una interna dentro del sindicato, pero más que ello, este conflicto parece una suerte de plataforma en la cual distintos sectores del MPN tendrán más peso en las elecciones del sindicato, o en los cargos partidarios.

El partido a nivel local está desmembrado, ya desde lo institucional cuenta con tres concejales que no alcanzan a tener la "agresividad" necesaria para mellar la compleja trama de la "gestión Bertoldi". Hace falta mucho más. El emepenismo sufre de síndrome de "abstinencia de poder" y pretende llegar a cualquier espacio desde donde la militancia no se haga desde "la mística" sino desde la renta diaria.

Pero de fondo hay escenarios más complejos. Desde el Ejecutivo ya empiezan a sospechar que quienes no comulgan con la gestión aprovecharon esta oportunidad para echar más leña al fuego y crear un "ambiente golpista".

Incluso, con denuncias como la de los "sobreprecios" en la obra del cementerio municipal, impulsada en la cara visible por el abogado, escritor y militante de la agrupación vecinal Nueva Generación Luis Virgilio Sánchez.

Los funcionarios reconocen que este conflicto ya dejó de ser un repetitivo pedido salarial que pueda hacer un gremio (como ATE o ATEN en la provincia) para pasar a un plano en el cual la idea es cerrar un año con altos niveles conflictivos.

Para colmo de males, la corporación judicial no parece estar del lado del municipio. Hace poco, hubo un allanamiento tras una denuncia por "robo de áridos" que hizo el sindicato, pero sobre la presentación judicial para ingresar al corralón tomado, no hay ni noticias. Esta rapidez para ciertas situaciones judiciales y lentitud para otras, está más que alarmando a la gestión que ve fantasmas por doquier.

El lado más oscuro todavía no asoma. El sábado el intendente se reunirá con la cúpula del peronismo provincial, donde seguramente alguien lo propondrá como candidato oficial a ocupar la presidencia del Consejo Provincial. Quien también aspira a presidir ese cargo, es el secretario general de la CGT de Neuquén, Sergio Rodríguez, que casualmente la semana pasada envió a parte de su militancia a intervenir en el conflicto municipal. ¿Desencadenará esta historia en parte de la disputa del peronismo provincial? Todavía nadie lo asegura.

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