En Olivos, Kirchner pidió cuidar el dólar

Teme que la demanda genere inflación.
El ex presidente Néstor Kirchner demostró en las últimas horas su preocupación por compatibilizar la expansión que desea para la economía mediante la utilización de reservas del Banco Central (BCRA) con un equilibrio en la política cambiaria y monetaria para que no se desbalanceen otras variables, como la inflación o el dólar.

"Hay que ordenar las políticas del Banco Central para sostener el equilibrio en la inflación, el dólar y la estabilidad de las tasas de interés", señaló Kirchner, anteanoche, en una reunión reservada con su círculo íntimo en la residencia presidencial de Olivos.

El corto plazo no preocupa tanto. No existen, a juicio de la Casa Rosada, condiciones objetivas para un sobresalto del dólar.

La preocupación principal pasa por otros dos factores:

l La agudización de la crisis financiera en Europa, en especial en España.

l La posible expansión económica que busca Kirchner con el uso de las reservas del BCRA podría recalentar la actividad y la demanda, según confiaron a LA NACION fuentes oficiales. Y si no se atienden esos factores, ello podría disparar la inflación y el tipo de cambio.

Participaron de esa reunión reservada de trabajo la presidenta Cristina Kirchner, el ministro de Economía, Amado Boudou, y el secretario legal y Técnico, Carlos Zannini. En el primer momento se informó que había concurrido la nueva presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. Pero sus voceros negaron ayer en forma tajante que hubiera asistido.

Para varios analistas económicos y sectores opositores, el uso de las reservas para sostener la actividad económica podría desatar un pico inflacionario y presión sobre el dólar. "La política será estar muy atentos y usar todas las herramientas a disposición del Banco Central para que ello no ocurra", dijo ayer un funcionario, tras esa reunión de Olivos.

Sintonía fina

El Gobierno busca coordinar un seguimiento entre Economía y el Central. Boudou y Marcó del Pont integran ahora el Consejo Económico y tendrán una reunión semanal para acordar la sintonía fina.

En el corto plazo, en la Casa Rosada aseguran que habrá un escenario de total estabilidad. En el plano cambiario, Olivos avala la continuidad del esquema de tipo de cambio de flotación administrada. No hay condiciones objetivas, dicen, para un sobresalto. Y el nivel de reservas permite controlar el dólar sin mayores problemas: se quedó en 3,86 pesos en los primeros dos días de gestión de Marcó del Pont.

También el Gobierno impulsará una firme estabilidad en el nivel de las tasas de interés.

"Los escenarios y alternativas siempre se evalúan y en Olivos se conversó sobre la necesidad de tener mucha atención, en cada momento, para cuidar y ordenar todas las políticas y variables macroeconómicas, en una coordinación muy estrecha entre el Gobierno y el BCRA", confió a LA NACION una alta fuente oficial.

"El Central usará todas las herramientas que tenga a mano cuando sea necesario", agregó la fuente.

La Casa Rosada sabe que está ante un dilema de hierro. Kirchner pretende que las reservas sirvan para, además de garantizar el pago de la deuda, liberar recursos para cubrir gastos, sostener el financiamiento la producción e incentivar la obra pública con miras al relanzamiento de su candidatura presidencial de 2011. Por otro lado, procura que ello no genere inflación y una estampida del dólar. "Se monitoreará esto con mucha atención día a día, al igual que la crisis de los mercados en Europa y su impacto. Ello preocupa y mucho", dicen en Balcarce 50.

Comentá la nota