EN OLIVOS HABRIAN FORMULADO REPROCHES AL MINISTRO POR LA ALTA EXPOSICION QUE DIO EN ESTAMBUL AL ARREGLO CON EL FONDO Boudou cambió el discurso y le pone paños fríos a la visita del FMI

Al volver al país sostuvo que "aún no está decidido si habrá o no una revisión".
Lo primero que hizo el ministro de Economía, Amado Boudou, cuando aterrizó ayer por la mañana en suelo argentino fue ir a Olivos para reunirse con la presidenta, Cristina Kirchner. Venía de participar de la asamblea del FMI, que se hizo en Turquía, y le contó los detalles de su reunión con el titular del organismo, Dominique Strauss-Kahn.

Pero antes de pasar por Olivos, en el aeropuerto de Ezeiza, Boudou habló sobre el FMI ante las cámaras de televisión. Y dejó un mensaje que llamó la atención: "No está decidido si va a haber o no (revisión), y tampoco está decidido como sería", sostuvo. Y aclaró: "No hubo ningún resultado formal", durante sus reuniones con Strauss-Kahn y Nicolás Eyzaguirre en Estambul.

Este intento de poner paños fríos a la cuestión contrastó con los mensajes que el propio ministro había lanzado en público desde Turquía. En diálogo con el enviado especial de Clarín declaró, entre otras cosas, que Strauss-Kahn había manifestado que "estaba muy contento de que la Argentina hubiera iniciado el camino para tener una relación más cercana con el Fondo". Y que también había enfatizado que "empezamos a hablar del artículo 4 y de lo que sería y coincidimos en que tenía que ser muy técnico, y una cuestión de perfil muy bajo".

Sin embargo, ayer por la tarde circularon algunas versiones que aseguraban que la Presidenta habría encontrado motivos para reprocharle a Boudou la excesiva exposición que le dio en Turquía a las negociaciones con el organismo internacional de crédito. Sobre todo a la noticia sobre la próxima llegada de una misión técnica para evaluar la economía. Por su parte, voceros del Palacio de Hacienda negaron que haya habido algún roce en ese encuentro.

La puntada final para la llegada de la misión del FMI a Buenos Aires la dará Boudou cuando se reúna con Strauss-Kahn el 7 de noviembre, en el próximo encuentro del G-20 en Escocia.

En la reunión matutina de Olivos, las preguntas de la Presidenta a su ministro no habrían girado sólo en torno al FMI. También habría pedido detalles sobre los encuentros que mantuvo Boudou con las calificadoras de riesgo, inversores, algunos bonistas, miembros del Club de París y ministros de Economía de otros países.

Según fuentes cercanas a la reunión, entre tantos detalles financieros habría habido un dato en especial que funcionó como un bálsamo para tranquilizar a Cristina Kirchner: Boudou le contó que en uno de sus encuentros en Estambul con su par brasileño, Guido Mantega, el funcionario de Lula da Silva le habría ratificado que de acuerdo con los datos que él maneja, Brasil ya salió de la crisis.

Eso alentó los pronósticos presidenciales sobre la mejora que derramaría en los próximos meses sobre la economía nacional, en especial en los sectores de la producción argentina que están muy vinculados al consumo del mercado brasileño.

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