Olivera: "No puedo menos que establecer parecidos con la operación en mi contra"

Olivera: "No puedo menos que establecer parecidos con la operación en mi contra"
El candidato a de ACyS recordó el episodio que lo tuvo como protagonista en la elección de 2005, cuando el Gobierno denunció que tenía cuentas en el exterior; "Estas maniobras hablan de la desesperación de Kirchner", dijo a lanacion.com, en medio de las dudas por la citación a De Narváez
"Esto huele a operación política y estoy convencido de que el Gobierno está detrás". La sentencia es de Enrique Olivera y alude a las "maniobras" en torno a la supuesta vinculación de Francisco de Narváez con la investigación por el tráfico de efedrina.

Olivera habla con la mezcla de convicción y amargura de quien vivió algo similar. "A mí me lo hicieron 48 horas antes de la elección", afirmó en diálogo con lanacion.com. El recuerdo aparece nítido en su memoria: faltaban días para las legislativas de 2005. Era primer candidato a legislador porteño en la lista de Elisa Carrió, que competí por una banca en Diputados. Las encuestas le daban bien y podía ilusionarse con un buen desempeño. Pero, en una estocada de última hora, el Gobierno denunció que tenía cuentas ocultas en el exterior y el golpe se sintió en el resultado.

"Canallas". Casi cuatro años después, Olivera, candidato a diputado nacional porteño por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), apuntó sin dudar a la Casa Rosada. "El Gobierno esta lleno de canallas que hacen operaciones sucias en las campañas", aseguró.

Enseguida, se refirió a la posible citación judicial de De Narváez. Si bien aclaró que sabe de la causa "por lo que sale en los diarios", volvió a embestir contra el oficialismo. "La efedrina está más cerca del gobierno nacional por la gente involucrada con el financiamiento de su campaña, que de cualquier otro argentino", disparó.

"El Gobierno vuelve a demostrar que no tiene límites ni éticos ni morales. Y lo único que queda claro es la desesperación de Kirchner porque sabe que está ante una elección de fin de régimen", añadió.

En este punto comparó lo que llamó la "clara operación" contra De Narváez con la situación que lo tuvo como protagonista en 2005. "No puedo menos que establecer parecidos. Faltaban 48 horas para el cierre de la campaña cuando se montó la operación con la SIDE al frente. El problema fue que recién pudimos demostrar la falsedad de las acusaciones después de las elecciones, cuando ya era tarde", relató.

Denuncia y aclaración. En el caso de Olivera, la primera piedra la lanzó la agencia Télam. Publicó un despacho en el que daba cuenta de una denuncia presentada ante la Oficina Anticorrupción (OA) para que se investigara si Olivera, entonces primer candidato a legislador por ARI, tenía depositados más de dos millones de dólares en cuentas bancarias en el exterior.

Las versiones sobre el origen de la acusación empezaron a correr enseguida. Todas las miradas apuntaban a la Casa Rosada, hasta que se supo que el denunciante había sido Daniel Bravo, hijo del histórico dirigente socialista Alfredo Bravo y entonces director de Deportes de Aníbal Ibarra. Antes había sido legislador porteño y tenía un vínculo estrecho con Alberto Fernández.

"A mí no me pagó el Gobierno. Fui legislador porteño al mismo tiempo que Alberto Fernández, pero de ahí a decir que él me pagó para que cuestionara a Enrique Olivera es una locura. Yo no estoy operando políticamente. Me llegó una denuncia anónima y la trasladé a la Oficina Anticorrupción [OA]", se defendía por esos días.

El tema quedó aclarado cuatro días después del domingo de las elecciones. El banco HSBC de Nueva York certificó que Olivera no tenía cuentas en ninguna sucursal de la entidad. La confesión final llegó casi dos años después de las elecciones. En agosto de 2007, Bravo presentó un texto de retractación ante la Justicia en el que reconoció que los datos de la denuncia contra Olivera eran falsos y se disculpó por haber creado "injustamente un manto de dudas" contra el legislador.

Tiempos. Aunque no quiso arriesgar si las acusaciones perjudicarán o no a De Narváez en las urnas, Olivera abogó porque el candidato de Unión Pro no sufra las consecuencias. "Espero que haya el tiempo suficiente para que las cosas se puedan aclarar y que no le pase lo que nos pasó a nosotros, que desmontamos la maniobra del Gobierno en una semana, pero que en el medio perdimos una elección", comparó.

Olivera destacó otra diferencia entre ambas situaciones. "Yo tenía clarísimo que [la denuncia] era absolutamente falsa. Nuestra dificultad fue poder probarlo antes de la elección. En el caso de De Narváez ni siquiera está claro qué es lo que se le imputa ni si el juez [Federico Faggionato Márquez] finalmente lo va a citar", concluyó.

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