"Olavarría crece desparramada, no hay un modelo de ciudad".

José Luis Arguiñena tiene expectativas sobre la futura ordenanza de conservación de patrimonio que el Municipio impulsa con la Facultad de Sociales. Pero cuestiona que hayan dejado de lado al Colegio, igual que con el "digitado" proyecto del Bicentenario. Aparte, habla de políticas urbanísticas erráticas, dice que en Obras Públicas debe estar un idóneo y deslinda responsabilidades sobre la esquina demolida.
"En la facultad se habla de grandes proyectos, ésos que en la realidad sólo se hacen a través de concursos, salvo que seas Pelli y te llamen para edificar en Puerto Madero", admite José Luis Arguiñena, mientras hace un alto en la tarea y deja los planos a un costado. Desde el ventanal observa la llegada del pavimento nuevo a la calle Rivadavia, en sintonía con el megaplan que se "desparrama" sobre la ciudad. Ahí, desde el seno del Colegio de Arquitectos de Olavarría, confiesa que la noticia les llegó a través de EL POPULAR, el día del arquitecto: así se enteraron que el patrimonio arquitectónico era parte de la agenda municipal y que comenzaba a bosquejarse una ordenanza de conservación. Su queja es que no los hayan convocado, ni antes ni después, igual que con el "digitado" proyecto del Bicentenario. Además cuestiona al Ejecutivo por sus políticas urbanísticas erráticas y dice que Obras Públicas tendría que estar en manos de alguien "idóneo". La revisión de ordenanzas, el reglamento de la construcción y la polémica demolición del edificio de Moreno y General Paz también son parte de los 40 minutos de charla con EL POPULAR.

-¿El Colegio no tiene ningún relevamiento de los edificios que debieran preservarse?

-No, pero apoyamos el relevamiento del PAO, muy bien hecho, a conciencia. Al enterarnos de la venta del ex Banco Olavarría iniciamos un expediente (el 28 de junio de 2006) para conocer la ordenanza sobre patrimonio: sólo estaban incluidos los bancos Edificadora y Olavarría, más las calles Riobamba, Necochea, 25 de Mayo y Coronel Suárez. Llamé al PAO para modificar la ordenanza, que era muy light, pero ahí quedó. Y en 2007 nos llamó la presidenta del Hogar de Niñas para preservar el edificio pero justo al poco tiempo el Municipio agrega el Hogar y la iglesia Monte Viggiano.

-¿Y por qué el Colegio de Arquitectos no se presentó juntamente con el PAO?

-No hubiéramos tenido respuesta alguna porque estaba Helios Eseverri, que jamás habló de patrimonio.

-¿Los sorprendió la iniciativa de José Eseverri de impulsar una ordenanza marco?

-Sí, pero me extraña que solo haya ido a la Facultad que tiene incumbencias vinculadas al patrimonio cultural. En lo arquitectónico, como sucede a nivel mundial, deberían consultar a los arquitectos.

-¿De Sociales no los llamaron?

No, no nos llamó Sociales ni el Municipio.

-¿Y ustedes tampoco se contactaron?

-Se toma contacto con (el arquitecto Mario) Arabito, cuando sale la nota en el Diario (donde menciona el proyecto de ordenanza) pero ni el Municipio ni Sociales nos llamaron para formar parte del proyecto.

-¿Pero no es una actitud pasiva? Falta legislación y ven que se avanza hacia una ordenanza marco y como no los llaman se quedan de brazos cruzados.

-Ni el Municipio ni Sociales nos tienen en cuenta, así de simple. A Arabito le dije que tenía todo a disposición para ponerme en contacto con Sociales. Con los concursos de la peatonal se llegó a muy buen término; pero luego nos enteramos del proyecto del Bicentenario, que fue digitado sin llamar al Colegio. Y de lo de patrimonio supimos por el Diario, cuando todo "el trabajo de campo" estaba hecho. Cuando desde 2006 estamos dando vueltas con ese expediente abierto y ni siquiera nos llaman.

-El Municipio parece tomar cartas en el asunto en cuanto a preservación aunque da la sensación de que falta planificación urbanística...

-Sí, en lo urbanístico las políticas son completamente erráticas. Habíamos comenzado a trabajar en el replanteo del reglamento de construcción los 3 colegios de Ingenieros, Maestros Mayores de Obra y Arquitectos con el Municipio, pero llegó la campaña y se paró.

-Hay un interés del Municipio, entonces...

-Hay una preocupación, así.

-¿Qué está faltando, en qué se está fallando?

-Son varias cosas. Es un reglamento de la década del 70, con otros materiales y necesidades, y hay que analizar las responsabilidades profesionales. Por reglamento se puede avanzar 1 metro y una de las disyuntivas con que nos encontramos es que Coopelectric cobra para hacer el retiro de la línea eléctrica de la Línea Municipal. Tuvimos toda la apertura del Municipio pero ahí quedó, sin pactar más reuniones.

-¿Tiene expectativas con la ordenanza de patrimonio?

Sí, ojalá se haga y nos llamen. Estamos abiertos a trabajar en conjunto con el Municipio, el PAO y la Universidad.

-¿Advierte un cambio en la nueva gestión?

-Es un poco más abierta, nos tiene un poco más en cuenta que Helios.

De Pelli a la realidad

En renglón aparte, José Luis Arguiñena recaló en megaplan de obras públicas impulsadas por la gestión de José Eseverri para hacer escala en las casi mil viviendas licitadas. "Las casas se van a repartir donde el Municipio tiene lotes. Va a estar sectorizado y eso no es pensar la ciudad hacia donde crece".

-¿Y hacia dónde debería crecer?

-Naturalmente hacia Loma Negra, por una cuestión afectiva y cultural pero siempre lo dijimos, cuando estaba Helios Eseverri, que la ciudad estaba muy desparramada y hoy desparramar infraestructura es desparramar costos. Hubo que hacer una inversión millonaria por Pellegrini para desagotar las cloacas de San Vicente Sur. Ni imaginar barrios como el Pikelado. Es de locos. Olavarría crece desparramada, no hay un modelo de ciudad, eso lo dan las ordenanzas: o se opta por una ciudad chata o de altura y Olavarría nunca va a ir para arriba.

-Salvo por los departamentitos que pululan por todos lados.

-Ni me hables de los departamentitos, ése es otro tema y da para otra nota. Los departamentos de 10 pisos son muy pocos, hechos en otras décadas. Esta ciudad es de 2 pisos promedio. Nos ha pasado trabajar en el centro y que no te dejen más que planta baja y 2 pisos. Eso no se debería ser así cuando te encontrás con la Torre UTA...

-Malos ejemplos abundan.

-Sí, obviamente.

-Qué difícil estar al frente de un Colegio donde el ideal urbanístico que se tiene por formación jamás se cumple.

-Ni hablar. Uno se choca con las realidades, los políticos, lo económico... En la facultad se habla de grandes proyectos, ésos que en la realidad sólo se hacen a través de concursos, salvo seas (César) Pelli y te llamen para edificar en Puerto Madero; o (Justo) Solsona.

-¿Cuándo arquitectos hay en Olavarría?

-Somos 54, pero no todos tienen trabajo.

-¿En qué trabajan? ¿Qué predomina?

-Varios están en la actividad pública, algunos son docentes y otros trabajamos en la calle. Seremos unos 20 ó 30...

-El secretario de Obras Públicas tendría que ser ingeniero, arquitecto...

(interrumpe) Tendría que ser un idóneo. El que maneja Obras Públicas es el jefe de planeamiento, catastro y obras particulares. Si no es idóneo se le pueden escapar muchas cosas, no por mala intención sino por desconocimiento. Desde el Colegio estamos analizando el bloqueo de título -que la mayoría de los Municipios no hace- porque el que está atrás de un mostrador tiene la facilidad de conseguir obras. La única con título bloqueado es Mirta Cavalieri, que es de carrera. El puesto del secretario de Obras Públicas por lo general es político, lo que no quita que no sea un profesional de la construcción.

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