"Ojalá también sea héroe contra Boca".

SAN LORENZO: Hoy se cumple un año de la hazaña copera del Ciclón en el Monumental, con dos goles de Lavandina. En el umbral de un nuevo clásico, Gonzalo se ilusiona con otra epopeya.
"Bergessio. Ahora lo digo bien, Bergessio".

Era Berguessio, Gonzalo, al decir de Diego Simeone, hoy su técnico, entonces el coach rival, el mismo que lo quiso llevar a Estudiantes, hace dos años. Era una noche húmeda en el Monumental. Era su noche, la de San Lorenzo, la que quedó sellada por la hazaña. El 8 de mayo de 2008, por los octavos de final de la Copa Libertadores, San Lorenzo eliminó a River a domicilio. Iba 0-2, con dos hombres menos. Terminó 2-2, con dos gotones de Lavandina. Y quedó tatuado en la historia de los clásicos, más allá del adiós en la siguiente fase, aunque el crédito en general del plantel se fue licuando.

Hoy, a 12 meses de la epopeya, Bergessio está en el umbral de un nuevo derby de los top. Onda Rocky, se pasea por la Ciudad Deportiva con una mano envuelta. "Otra vez me quebré un dedo (el anular), otra vez con yeso", cuenta. Y vuelve a soñar en grande. "Lo importante es poder ganar. Ojalá pueda volver a ser héroe como contra River. Igual, ese día todo el equipo pasó a la historia", reparte los laureles. Por lo pronto, como buen augurio, contra Gimnasia regresó al grito tras 48 días sin celebrar...

-¿Cuánto esperabas el gol?

-Pasaron dos o tres partidos, veníamos de una situación mala, y fue importante convertir, sobre todo porque sirvió para que el equipo ganara.

-¿Se genera ansiedad por no convertir y ver que el equipo lo necesita?

-No, te puede pasar, a todos les pasa. Además, tengo ocho partidos en el campeonato y cuatro goles convertidos, creo que no está tan mal.

-Y de qué factura fue el último, encima...

-Me alegró porque fue el gol de la victoria.

-¿Qué te pasó por la cabeza cuando te cayó el teléfono ahí?

-Je, lo agarré para festejar y me lo puse en la oreja, ja. Pero la verdad es que es un peligro, porque le puede golpear la cabeza a algún jugador. Ni vi si me pasó cerca, lo vi cuando ya estaba en el piso.

-¿Qué genera en el plantel un triunfo en una cancha complicada como la de Gimnasia y nada menos que antes del clásico con Boca?

-Fue complicado porque ellos de local son fuertes y necesitaban sumar porque están en zona de descenso, pero todo los partidos con difíciles. Y ahora nos viene el clásico, que también va a ser duro.

-¿Y qué esperás de este clásico?

-Esperemos ganar. Boca seguramente va a poner lo mejor y va a ser lindo.

-El partido de Copa de Boca se postergó una semana, ¿eso los perjudica a ustedes?

-No, es lo mismo. Si jugaba antes por ahí podían llegar a sentir el cansancio, pero son jugadores acostumbrados a jugar entre semana y creo que sería más o menos lo mismo.

-Desde que llegó el Cholo ganaron dos y empataron uno, ¿un triunfo podría consolidarlos?

-Hay que ganar y seguir sumando para las Copas, que es el único objetivo que nos queda ahora.

-¿Cómo cayó internamente el cambio de técnico?

-Empezamos bien, ojalá podamos seguir en esta senda ganadora.

-¿Hay grandes diferencias de trabajo entre Russo y Simeone?

-Cada técnico tiene su forma de trabajar, su libreto, nosotros sólo tenemos que dar lo mejor siempre.

-¿En lo personal cómo te ha ido con Boca?

-Bien. Metí un gol en la Bombonera con Racing, empatamos 2-2. En Instituto se nos complicó un poco más, je. Empatamos en Córdoba y perdimos en La Boca.

-Justo se habla que Boca también te sigue, ¿cambia algo?

Creo que no. Si te quieren es por la trayectoria. Sería genial hacer un gol, por el equipo y para sumar otro en mi cosecha, ja.

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