"Ojalá seamos un cuarto de Samuel y Bermúdez".

BOCA: ¿Quiénes son esos peladitos que esta noche, contra Independiente en Salta, tratarán de respetar la historia de los marcadores centrales de Boca?.
Pelate que salís en la foto...

Parece que hay que ser calvo (y no precisamente el Pampa) para pertenecer al mundo Boca. Carlos Bianchi en su oficina, Carlos Ischia en el banco y ahora los pibes Gastón Sauro y Ezequiel Muñoz, la dupla central que esta noche, frente a Independiente, en Salta, se encargará de brindarle seguridad al campeón. Mirá quién defiende...

Rapados por el capitán Martín Palermo, habitual derecho de piso de primera pretemporada, los nuevos valores del fondo de Boca se prenden sin dramas a la producción con Olé. "Si la hacíamos hace un par de semanas íbamos a estar más lindos, je", se ríen en estéreo. Están contentos los chicos. Y no es para menos. La decisión del técnico de guardar a los titulares para el superclásico les abre la puerta para mostrarse. "Con Ischia nos tenemos que sacar el sombrero y agradecerle porque nos da posibilidades", sale jugando Muñoz y se apoya en Sauro: "El hecho de saber que si uno anda bien el técnico lo está mirando, la verdad es que le da más ganas de seguir entrenando. Por eso es que hay que estar preparados para estos momentos".

Compañeros de zaga desde la Octava (ambos son categoría 90), los centrales que custodiarán a Josué Ayala aseguran que ya se conocen "de memoria", pero que igual adentro de la cancha se tienen que "hablar". El sábado, ante San Lorenzo, compartieron 45 minutos juntos (Sauro ingresó en el entretiempo por el lesionado Roncaglia) y cumplieron con el objetivo de anular a Gonzalo Bergessio. "Tuve varios encontronazos con él, pero quedó todo bien, son cosas del partido. Es muy diferente chocar con un delantero de Primera que con uno de Inferiores, pero ese roce ya lo voy a ir ganando con el correr de los partidos", cuenta Sauro, rosarino, hijo de comerciantes y autodefinido como un "tiempista que va bien de arriba". Muñoz, de cuna pergaminense y con pasado laburante en el taller de costura de su hermano ("le metía muchas ganas, je") dice que es "aguerrido, de roce y buen juego aéreo". ¿Los nuevos Samuel y Bermúdez, entonces? "Es imposible compararnos con esos monstruos, somos muy chicos. Pero ojalá podamos ser un cuarto de lo que fueron ellos", se ilusionan a coro. Y no es casualidad, pues, que Gastón admire a Alessandro Nesta y Ezequiel tenga como espejo al Patrón. Distintas características que esta noche deberán complementarse para mantener el cero en el arco y seguir escalando posiciones en la consideración del DT: "Le tenemos que demostrar que en Primera también podemos jugar juntos".

La aparición de los pibes es una prueba más de que ahora la taba se dio vuelta. Si en la década del 90 era River el que marcaba tendencia en Inferiores, en el siglo XXI la historia cambió y Boca se quedó con el reinado de los Juveniles. Esa hegemonía, puesta de manifiesto en millonarias ventas al exterior de talentos surgidos del semillero (Gago, Banega y Tevez ofician de simple botón de muestra), fue respaldada por Ischia en el 2008, en el que sacó del nido a varios pichones que venían pidiendo pista: desde Roncaglia y Forlin, pasando por Gaitán, Mouche, Viatri y Noir, hasta la arriesgada elección de entregarle el arco a Javier García, el entrenador se jugó un pleno por los canteranos (decisión potenciada por la gran cantidad de averiados) y se llevó todas las fichas. "Mi vida cambió mucho en el último tiempo y le estoy muy agradecido a Ischia", confiesa Muñoz, quien terminó el colegio hace un par de meses y debutó con la camiseta de Boca en el 4 a 0 a la Liga de Quito, por la Sudamericana. Sauro, en cambio, aún no tuvo su bautismo profesional, aunque puede inflar el pecho porque, al menos desde afuera, participó de la final con Tigre debido a la lesión de Forlin. "Estaba en Rosario de vacaciones y me llamaron de urgencia. En un par de horas aparecí en la concentración", recuerda.

La dupla que se empezó a gestar hace tres años en Casa Amarilla, tendrá esta noche, en Salta, la difícil misión de transformarse en una muralla. Así, los pelados del Pelado compartirán por primera vez, tras tantas batallas juntos en Inferiores, un partido en Primera como titulares: "No queremos desaprovechar la oportunidad".

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