"Ojalá encuentren el cuerpo"

Lo dijo Gonzalo Tellechea, hijo del ingeniero desaparecido buscado desde el martes en la ex bodega de Torraga en Caucete. Criticó que no hicieran antes una búsqueda tan intensiva.
Tercer día de búsqueda con desagotamiento de líquidos y barros en más de la mitad de las 85 piletas de la ex bodega Torraga en Caucete. Y nada, el cadáver del ingeniero Raúl Félix Tellechea no aparece, tal como lo anunciaba una voz masculina anónima el martes al mediodía. De todos modos los investigadores no pierden la esperanza; tampoco desde la familia de esa víctima con ausencia forzada -según el juez del caso- desde el 28 de setiembre de 2004. Sin embargo la opinión de los Tellechea sobre el operativo de búsqueda tiene algunos reparos: "Ojala encuentren el cuerpo así lo podemos velar, pero yo hago una doble lectura de todo esto, porque es llamativo hacer semejante operativo en una fecha tan cercana a la desaparición, me parece que es como para decir «estamos haciendo algo»", cuestionó ayer Gonzalo Tellechea, uno de los cuatro hijos del profesional buscado.

Y agregó: "Da bronca que se movilicen así por un llamado anónimo. Si de la forma que se mueven ahora lo hacían antes esto se hubiera resuelto hace rato, sobre todo al principio de la desaparición cuando no debieron dejar que se pierdan muchísimas pistas importantes".

- ¿Qué considera una pista importante?, preguntó este diario.

- "Una pista importante son los ex directivos de la mutual (investigados por presunto fraude), se deberían avocar y movilizar con toda esta estructura para investigar todos los días a los ex directivos, ellos tienen mucho que ver con la desaparición forzada de mi papá", respondió tajante el joven.

Gonzalo Tellechea y otros dos familiares habían llegado el miércoles hasta la bodega ubicada a un costado de ruta 20 o Paula A. de Sarmiento (a unos 800 metros del cruce con la Diagonal Sarmiento), para evaluar si alguien pudo o no meter algún cadáver por uno de los tantos agujeros sin tapar de las piletas. Y la posibilidad no fue descartada, a pesar de que allí viven dos familias y el viejo galpón es usado por un changarín riojano, linyeras y hasta como aguantadero de ladrones.

Ya se revisaron todas las piletas vacías o con basura y algunas de las que están con líquidos, y por el momento sólo encontraron dos camisas que, en teoría, nada tendrían que ver con Tellechea porque no era la ropa con que lo vieron por última vez, según fuentes del caso.

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